Yo ❤❤ Walla Walla

Una de mis actividades favoritas es viajar. Me encanta no sólo conocer nuevos lugares, sino también poder conversar con la gente que vive en los mismos porque eso enriquece mi vida y además siempre me da la oportunidad de aprender algo nuevo. La pandemia, como ya sabemos, redujo muchísimo la capacidad de movernos con libertad, sin embargo con Barnaby estuvimos aprovechando todo lo que pudimos haciendo viajes cortos y en auto. El destino que elegimos para esta oportunidad fue un lugar que desde hace mucho estaba en la lista de viajes: Walla Walla, en el estado de Washington, región conocida por sus vinos pero que tiene, como cada lugar, una historia desconocida.

Son cuatro horas de viaje desde donde vivimos, así que a mitad de camino, en Goldendale, hicimos una parada técnica en una de mis bodegas favoritas: Mary Hill, te muestro algunas fotos ya que lamentablemente no puedo convidarte una copa de vino 😉

Bodega Mary Hill en Goldendale

Para contarte algo más sobre Walla Walla necesito darte algunos datos históricos y espero que no te den ganas de bostezar… Historia fue una de las materias que no estaban entre mis preferidas, pero que a medida que pasan los años me parece más y más interesante… quizás porque yo también empecé a formar parte de ella…. esa es una muy buena teoría 😉

Un poco de la ciudad

Durante la expedición que hicieron Lewis y Clark por el rio Columbia pasaron por la región del rio Wallah Wallah que en lengua de los nativos americanos significa Muchas aguas (Many waters) y ellos dejaron esa denominación para el lugar. Durante algún tiempo cambió el nombre por el de un señor que no se lo recuerda con mucho afecto y luego de eso volvió casi al original, pero esta vez sin la h final 🙂 WALLA WALLA .

En 1878 se reunieron quince delegados a redactar la constitución para convertir a Washington en uno de los estados de Estados Unidos, sin embargo tuvieron que esperar hasta el 11 de noviembre de 1889 para que esto ocurriera. Podríamos decir que Walla Walla fue pionero en la plantación de semillas de independencia y en estos días de uvas 🙂 ?

Lewis y Clark

Ahora es un lugar más pequeño y muy turístico con la mayor concentración de bodegas dentro del estado de Washington. Tiene la ventaja de que todo está muy cerca, así que podes visitar unas cuantas bodegas si te organizas bien. Ya no es como antes que uno espontáneamente paraba en algún lugar que le gustaba y pasaba a probar sus vinos, ahora todo es con reserva previa por cuestiones de protocolo y viendo la parte positiva del asunto, eso permite que los anfitriones puedan dedicarte más tiempo 🙂

Nosotros en tres días visitamos: L`Ecole, Pepper Bridge, Caprio, North Star, Abeja, The Walls, Three Rivers y Reininger. Nada mal, no? Todas cuentan con vinos excelentes y personas con mucho conocimiento, amables y con pasión por lo que hacen.

Siempre es agradable dar un paseo por viñedos y que te cuenten cómo hacen sus vinos. Y muchas veces pasa que al descubrir que soy Argentina o por que tienen Malbecs entre sus cepas, mencionen a Mendoza como referente. Me pone orgullosa que los vinos mendocinos estén tan bien conceptuados… la realidad es que son muy ricos. Cuando se dan estas conversaciones siempre aprovecho para nombrar también a los salteños y a ese lugar maravilloso que es Cafayate 🙂

Una de las bodegas que más me llamo la atención fue la que mucha gente llamo la anti bodega: EL CORAZON en el centro de la ciudad. Probablemente por la sencillez de su edificio y decoración y por las extrañas etiquetas de sus botellas. Llegamos al lugar porque gente de otras bodegas dijeron que había que visitarla y tenían razón: los vinos son deliciosos y Kathy nuestra anfitriona nos hizo sentir muy a gusto. Con este lugar cerramos nuestra visita a bodegas y nos prometimos volver para conocer las que quedaron pendientes 😉

Tasting room: El Corazón

Gracias por acompañarme en este mini viaje de total placer con bodegas y buenos restaurantes 🙂