Todo tiene su lado B

Antes que nada quiero agradecer todos los saludos y hermosos mensajes que recibí luego de comentar la noticia de la aprobación de mi residencia en Estados Unidos. La verdad es que me llenaron el corazón con tanto afecto.

Mis amigas Fanny, Val y Cherie mandándome felicitaciones

Si me conoces y compartiste experiencias conmigo sabes que sobre las cosas que me pasaron te voy a contar lo bueno pero también me gusta darle espacio a las cosas no tan buenas. Y quise hacer este artículo centrándome en ellas. Porque la vida es de película pero la variedad cinematográfica es muy amplia 🙂

Hay algo muy interesante y es que lo que uno vive como normal cuando cambia de cultura, ya sea porque viaja o se va a vivir a otro lado, no es “tan normal” y es en ese momento donde vienen los errores, malos entendidos y por qué no, las cosas graciosas de las diferencias culturales. Soy una convencida no hay nada mejor que reírse de uno mismo.

Les cuento o no les cuento? Bueno, si 🙂

Acá vamos. Fui a Portland tres veces antes de mudarme. Esas visitas fueron en verano con lo cual volví a vivir lo de los cielos majestuosos, días extra largos y disfrutar de las caminatas por los bosques.

Pero cuando nos mudamos lo hicimos en enero, o sea en invierno, y te cuento un secreto…para que esos preciosos bosques existan se necesita mucha lluvia… lluvia diaria y constante durante los meses en los cuales no es verano. Pero esto no sería lo peor sino que el cielo está constantemente gris y los días son extra cortos (de 8 a 4) Así que los primeros tiempos fueron duros, salíamos igual pero la sensación de encierro se hizo difícil. Se que algunos van a entender perfectamente lo que describo. En Buenos Aires (pongo de ejemplo esta ciudad porque es donde viví) llueve dos días seguidos y para empezar todo el mundo está deprimido al tercer día y obviamente todo se cancela hasta que pase la lluvia. Si uno hiciera eso por estos lugares no podría salir nunca de su casa.

Paseando por bodegas en Oregon. Te pido que no te pierdas el detalle del color del cielo

Otro tema fue el inglés, si bien con Barnaby es el idioma que usamos para comunicarnos (muchas veces con palabras del español rioplatense 😉 ) tener que ir a hacer compras y entender (más que hablar porque uno puede decir cualquier cosa) no fue sencillo al principio. Al mismo tiempo descubrí que hay cosas que no puedo pronunciar o lo que es peor: las digo mal. Por ejemplo la palabra sábana que es sheet yo la pronuncio como diciendo mierda o sea que digo shit. Te causó gracia, no? Estoy segura que te imaginaste la cara de espanto del vendedor de sábanas cuando dije la palabra mágica 😉 igual le encontré la vuelta ahora uso la palabra linen, no se usa mucho pero con mi acento queda exótica, algún día podré pronunciar la otra correctamente 🙂

Otra de mis grandes sorpresas fueron los horarios de los restaurantes y la hora de la cena en general de todos por acá. Con Barnaby, quizás porque primero vivimos en Buenos Aires, nuestro horario para cenar es entre las 8.30 a 9.30 de la noche estemos donde estemos. En Estados Unidos la cenas son entre las 6.30 a 7.30 como muy tarde, y aunque te parezca mentira es algo a lo que aún no puedo acostumbrarme. Con lo cual los restaurantes a las 9 estaban cerrados o a las 10 si era fin de semana. Muy raro para mi.

Este es Fred Armisen el actor de Portlandia, si nunca viste el show te invito a que mires unos capítulos para que entiendas de que va esta ciudad

Otra de las cosas que hice mal fue asumir que mucha gente hablaba español y ahí me mandé dos millones de macanas, hasta que entendí que la manera educada de aproximación era preguntar si esa persona hablaba español como shoooo (forma en que los rioplatenses pronunciamos yo) y un joven muy amable de un local de hamburguesas me dijo: como usted no señora, pero hablo español. Me encantó la respuesta y me hizo morir de risa.

Vamos al tema de transito y manejo por esta zona. Si bien había manejado por muchos años hacerlo acá fue como un nuevo comienzo ya que la forma, por momentos desaforada, con la que se maneja en Argentina acá no es la correcta y tendrías una multa apenas pongas el auto en marcha. Como anécdota te cuento que la primera vez que manejé, frente a una señal de STOP le pregunté a Barnaby si realmente tenía que parar (la respuesta es si). Otra fue girar a la izquierda en avenidas doble mano y sin semáforo, al principio estaba aterrada y no lo hacía pero entendí que la gente espera su turno y todo fluye. Una vez no estaba segura en una calle hacia donde girar y me quedé unos minutos tratando de tomar una decisión.Tenía unos autos atrás y a ninguno se le ocurrió tocar la bocina, fue una experiencia totalmente diferente 🙂 . La bocina se usa solamente para dar aviso de algo, si bien no soy “bocinera” aprendí que acá no corresponde tocarla en cualquier momento, y tampoco sacar la cabeza por la ventanilla para insultar…. Acá va otra: tenes que ceder el paso al peatón SIEMPRE, básicamente porque si no lo haces, vas a pagar una enorme multa .

Me siento muy segura manejando 🙂

Y para el final te cuento dos de las destacadas que tuvieron que ver con la manera de aproximarnos (que teníamos, no se cómo será en el futuro) los argentinos. Me di cuenta que el espacio entre personas acá era muy importante y apenas alguien estaba demasiado cerca tuyo, te pedían disculpas. Los primeros meses lo viví haciendo porque siempre estaba demasiado cerca de todo el mundo. El besar a conocidos y desconocidos, a modo de saludo, fue algo que tuve que sacar de mi código de ceremonial y protocolo 😉 .Te cuento dos anécdotas, empiezo por la mala. Barnaby me presentó a su vecina Barbara mientras ella estaba en su auto lista para salir, yo en lugar de darle la mano, que era la manera de saludarse acá metí la cabeza por la ventanilla para darle un beso. Creo que la señora todavía está temblando de miedo. Buena manera de arrancar mi socialización por el barrio.

La buena es que en ese período me puse un pequeño piercing en mi oreja (aclaro para que no pienses que me perfore la nariz o algo raro) y el chico que hizo el trabajo no paraba de sudar aunque el lugar estaba helado. Agradecí que esto pasó en Estados Unidos ya que no tuve que darle un beso de despedida 🙂

Gracias por acompañarme y reírte un rato conmigo.

Algunas buenas noticias en tiempos de no tan buenas noticias

Toda esta historia empezó un frío domingo de julio de 2012 (prometo que esto no es una HDC) cuando Eleonora; si, la de las sorpresas… ahora pienso que esta fue la primera…; me preguntó si sabía hablar inglés porque quería darle mi contacto a un compañero de trabajo americano de Juan, su novio en ese momento y actual marido. Ese fue el puntapié inicial de esta historia, de esta Vida de Película.

Esta semana recibí por correo una carta con mi nuevo estatus en Estados Unidos. A partir de ahora soy una residente permanente. Esta noticia nos puso muy contentos, pero no sólo a nosotros, si no también a nuestros vecinos que rápidamente me dieron esta sorpresa con globos y torta conmemorativa 🙂

El tema de la residencia fue un proceso que comenzó en octubre de 2016 y que luego de la presentación de papeles, entrevistas, cartas de recomendación firmadas 2 veces (luego del casamiento y el año pasado) por Chris MacMillan, Valerie Ebinger, Andy Friedman, Lisa McCaffrey y Peter Stroeve y en esta última etapa por Cherie Guppenberger y Sheila Britschgi (mis nuevas vecinas y amigas) culminó con la llegada de mi green card. A todos ellos les agradezco infinitamente la confianza que me tuvieron 🙂

Y para festejar este acontecimiento quiero contarte cómo fue mi primer viaje a los Estados Unidos.

En agosto de 2014, decidimos con Barnaby tomarnos unas vacaciones en su país. Ese fue, como te comenté anteriormente, mi primer viaje a Estados Unidos. Creo que si alguien en ese momento me preguntaba si vendría a vivir a este país hubiese dicho que no… pero muchas circunstancias cambiaron al año siguiente (ahora me doy cuenta que para bien) y es por eso, entre otras muchas razones, que estoy viviendo acá.

Pero volvamos al viaje… La idea fue empezar por Portland, que es donde Barnaby tenía su casa y hacer un viaje en auto conociendo diferentes lugares con destino final Los Angeles (unos 1500 kilómetros) Ese fue nuestro primer “road trip” quien lo hubiera dicho!! Luego cada año continuamos con la tradición de hacer un viaje por diferentes rutas y ojalá este año (tan raro) podamos hacer el que teníamos planeado por el estado de Washington… ya veremos 🙂

La llegada a Portland fue emotiva, ahí tuve la oportunidad de conocer a Paige, la hija de Barnaby , a sus amigos: Val, Rod, Lisa, Patty, Jeff y Martin y hasta a su ex esposa, acontecimiento que estaba lejos de los planes pero pasó 🙂 . La enseñanza que me dejó esa experiencia es que es una inversión viajar elegante antes que cómoda 😉

Cuál fue mi impresión del país? La verdad es que todo me llamaba la atención, las cosas muy americanas donde todo es grande: las tiendas, los autos, las porciones de comida por nombrarte algunas. Un lugar donde todo funciona y la atención al cliente es excelente, eso fue un enorme impacto. Pero el Pacific North West además es (lo digo en presente por que lo sigo sintiendo) impresionante, tiene cosas que me enamoraron, como por el ejemplo un verano con días extra largos y secos, unos cielos para caerse de espalda, muchísimas rosas, bosques al costado de la autopista y espacios llenos de naturaleza en el medio de la ciudad y además gente que te sonreía por la calle… yo tenía una idea totalmente diferente de los americanos y eso me hizo pensar que nunca es bueno tener preconceptos.

Recorriendo Portland, acá el día que la conocí a Val, la mejor amiga de Barnaby

Voy a decirte que Portland fue amor a primera vista: los puentes, el río Willamette y el Columbia, los colores del cielo, los árboles, la gente vistiendo raro, la librería Powells que es gigante y podes pasar un día entero recorriéndola, en fin, todo me pareció un flash.

Luego de algunos días en Portland y sus alrededores partimos hacia el sur donde nuestra primera parada fue Crater Lake ubicado en el Parque Nacional del mismo nombre en Oregon. Dicen que es el lago más profundo de Estados Unidos, la verdad que a mi esos datos me dan lo mismo pero lo interesante fue el color azul del agua y que se veía realmente imponente. Pensar que allí alguna vez hubo un volcán… siempre me sorprende la fuerza de la naturaleza. Es un lugar que está en mi lista para volver.

Luego de este emocionante lugar tuve la oportunidad de conocer a Katherine y Wendell , los papás de Barnaby, en un restaurant en algún lugar de Oregon. A ambos se los veía muy emocionados, me imagino que habrá sido una rareza que Barnaby les presentara a una argentina 🙂 . Desde ahí estuvimos viajando hacia California y llegamos a un parque llamado Coast Redwood, donde encontramos unos árboles gigantescos que como veras no entraron en ninguna foto 🙂 Realmente espectacular.

Continuamos hacia el wine country, seguramente habrás escuchado o hasta probado los vinos californianos (hoy te digo que los de Oregon o Washington no tienen nada que envidiarles y además cuestan la mitad, je!) Estuvimos en un departamento en el medio de viñedos muy cerquita de Healdsburg en Sonoma. PRECIOSO 🙂

Para ir de paseo por las diferentes bodegas a Barnaby se le ocurrió que podíamos recorrerlas en bicicleta…. es el día de hoy que no entiendo cómo sobreviví a esa experiencia, el camino estaba lleno de subidas y bajadas, mi estado físico dejaba mucho que desear y por momentos se me hacía imposible pedalear (obviamente en las subidas) … pero llegué y la verdad es que fue duro pero también muy divertido , aunque no volvería a repetirlo 😉

Acordate de estar siempre elegante 😉

Despidiéndonos del wine country pasamos por una última bodega, de manera a mi gusto más civilizada (o sea sin las bicicletas) y encontramos que también sembraban Malbec y por eso me saqué la foto entre los viñedos.

El Zinfandel es uno de los clásicos californianos

Desde Sonoma partimos hacia San Francisco, ciudad de la que me enamoré perdidamente. Apenas apareció y cruzamos el Golden Gate, ese puente que tantas veces vi en películas quedé fascinada. Acá probé por primera vez el clam chowder o sopa de almejas, la cual fue un camino de ida, cada vez que tengo oportunidad sigo probándola en diferentes lugares y acá te spoileo información: las mejores las encontré en Seattle 🙂 pero esto es hablar del futuro….

Desde ahí continuamos hacia Los Angeles y nos quedamos en la casa de Andy, el amigo de Barnaby de la escuela. La historia es algo graciosa, cuando me encontré por primera vez con Barnaby en Buenos Aires (allá por el 2012) estaba con Andy, así que los conocí a los dos juntos 🙂 .

El nos llevó de paseo por diferentes lugares de LA para que yo conociera, y digo con un poco de pudor que si bien disfruté la ciudad, no está entre mis favoritas, la sentí extremadamente artificial, pero como todo, gustos son gustos.

Paseando por Santa Mónica y probando el corn dog

Una de las cosas que más me gustaron fue ir los Universal Studios, lugar donde por un día (o los que vayas de visita) volverás a sentirte un niño. Cuando fuimos hacía muchísimo calor pero esos pases de front line nos evitaron colas y también aprovechamos la montaña rusa de agua dos veces para poder refrescarnos, un enorme agradecimiento a Jurassic Park.

Para el cierre de nuestro viaje, Andy nos invitó a un lugar algo secreto, porque había que ir con invitación y bien vestidos, donde todo giraba en torno de la magia, muy entretenido y algo totalmente diferente.

Me gustó recordar este viaje y espero que lo hayas disfrutado conmigo. Hasta pronto y gracias por acompañarme en mis aventuras.

Algunas aclaraciones sobre las HDC

Hola amigos, luego de haber recibido mensajes muy divertidos sobre mi artículo anterior y debido a que tuve muchísimas consultas por privado sobre si esta o aquella es una historia del culo, me pongo a redactar esto que espero eche algo de luz a tantas dudas.

Ya voy a responderte, no te pongas ansioso 🙂

En esas consultas encontré grandes confusiones sobre: hablar al pedo, bolacear, chamuyar y las Historias del culo propiamente dichas.

Ya paso a explicar los conceptos y los argentinismos.

El hablar al pedo está relacionado con gente que se pone hablar o dar opinión, sin que nadie se la pida, en una fila de cualquier tipo (banco, caja en el supermercado, esperando el colectivo, etc) también se da en taxis y la peor versión son los comentaristas en programas de televisión porque esos reciben dinero por hacerlo.

Pero quiero centrarme solo en los habladores en la vida cotidiana. Los temas que tratan son generalmente científicos, porque el hablador al pedo tiene conocimiento de todo; pero también los encontras haciendo futurología y en teorías conspirativas se llevan un 10 felicitado.

El bolazo que son lisa y llanamente las mentiras, son las que te cuentan por ejemplo, TODOS los políticos en campaña y no importa de qué partido ni de qué parte del mundo sean. Siempre se las ingenian para mentir, para bolacear.

Del bolazo mayor podemos ir a una categoría más pequeña que es la del chamuyo, y acá hay varios tipos, los que te hacen reir y otros que te ponen los pelos de punta… por ejemplo los que te dan los administradores de consorcios para no arreglarte cosas en tu departamento que claramente son un problema del edificio. Todos tenemos un montón en nuestro haber de los buenos y de los malos.

A quien no quisieron romperle el departamento por cualquier razón ? Pepe rompé…

La HDC, me encanta decirlo a la manera americana que a todo lo nombran con sus iniciales 🙂 , es más inocente, porque es una historia que quisiera abarcar a cien historias más y por eso se va derivando y en algún punto termina en un sin sentido, donde la historia que iba a ser contada queda desdibujada.

Paso a un ejemplo y hago una aclaración, hay partes de esta historia que son pura ficción y otras verdaderas que superan la realidad….

Un tarde estaba con Barnaby y Teresa mi amiga madrileña tomando una cerveza en Janio, un bar de Palermo al cual llega Coco, caminando como un galán de cine luciendo unos anteojos de sol carísimos al que le faltaba un cristal y que por su actitud parecía que no lo había notado…te cuento que Janio estaba ubicado en Costa Rica y Malabia, frente a la plaza Armenia, te ubicas? La que están los artesanos los fines de semana…. La última vez que pasé por ahí estaba cerrado.. habrás sido el año pasado? no se si definitivamente o por reformas. Otro lugar que también estaba cerrado era el lugar brasileño…. cómo se llamaba? ese que servían una caipirinhas, riquísimas… una pena, el tipo se fundió y tuvo que volver a Brasil… sabes quien más se fue a vivir a otro pais? La mamá de Bruno, te acordás? Bruno, el chico que fue a la primaria con vos…. así podríamos seguir hasta el infinito, pero vos seguro queres saber qué pasó con Coco y sus gafas…

Lamento comunicarte que si algo caracteriza a una HDC hecha y derecha, es que nunca sabr´´as el final porque empieza pero por tantas derivaciones no se termina. Solo te digo que la de Coco es una historia verdadera 😉

Espero haber aclarado un poco los conceptos y lo principal, haberte sacado una sonrisa 🙂

Acá con una amiga del barrio

Seguimos saboreando Vietnam

Antes de volver a concentrarme en el paseo de comidas, te cuento que recibí hace unos dias un regalo sorpresa de una de mis amigas de Argentina. Eleonora no es la primera vez que me sorprende y creo que de hacerlo nuevamente me va a “dejar seca” frase bastante antigua que se refiere a matar a alguien del corazón 🙂 Amo la exageración italiana que llevo en mi sangre.

Haciendo un poco de historia (y no es una historia del culo, concepto que alguna vez explicaré) fue cuando ella y Juan aparecieron de sorpresa (solo para mi porque estaba todo arreglado) en Portland para nuestro casamiento. Ese dia casi sufro un bobazo. Esta vez encontrar este bellísimo paquete en mi casa, teniendo en cuenta que no sabemos cuando vamos a volver a vernos por toda la situacion del virus, me llenó de alegría pero también se me movieron las estantarías del cuore. Gracias, Ele!! Y por el momento prefiero no tener más sorpresas 😉

Qué bien me hubiese venido esta cremita en la visita al lugar del arroz….

Bueno, ahora si arrancamos con el viaje. Llegamos una tarde de domingo a Hanoi la capital de Vietnam y como hicimos un cambio de planes, resultó que teníamos unos dias más para visitarla de los originariamente planeados.

Así que porque nos sentimos valientes contratamos un tour de comidas en una Vespa…. si ya se, el tránsito y todo lo demás… pero no me hubiera sentido parte de algo tan autóctono si no nos hubiéramos animado a recorrer las locas calles en moto. Y hoy puedo decir que fue una de las mejores experiencias de mi vida. Nos pasaron a buscar por el hotel y antes de ir a comer hicimos un par de poses y arrancamos con la aventura.

Tampoco esa pose 🙂

Yendo a los lugares de comida, nuestra primera parada fue en un lugar donde la especialidad era el Bahn Cuon, que es como una empanada de masa de arroz bien finita, hecha al vapor y que dentro puede tener verduras o carne o ambas cosas. Para comerla, además de usar los palitos, la sumergías en ese caldo y realmente tenía un sabor delicioso. Cabe aclarar que nosotros no elegimos ni el menú ni los lugares, ellos nos llevaron a los restaurantes donde mejor servían cada especialidad, chequeando previamente si teníamos alguna restricción alimentaria.

Nuestra segunda parada fue en Bun Cha Huong Lien un lugar mítico, porque fue un restaurant visitado por Anthony Bourdain y Barack Obama y a partir de ese evento, el lugar se convirtió en un espacio hiper turístico. Quizás no sea el mejor bun cha del planeta pero es imposible estar en Hanoi y no visitarlo.

Una imagen histórica del lugar

Acá te muestro un poco del paseo de un lugar a otro. Como te comenté anteriormente: una experiencia inolvidable.

Y me animé a hacer un video mientras viajaba

De allí continuamos para probar el pho cuon, nuevamente la protagonista era la masa de arroz pero cortada y armada de una manera diferente. Simplemente impecable.

Escribir sobre esto me da hambre
Los chicos felices de ser fotografiados

Acá íbamos camino hacia un lugar donde nos sirvieron pescados y caracoles y aunque te parezca mentira, probé uno… lleno de salsa… por suerte de ese momento no hay foto 🙂

Pero si con los chicos que nos llevaron y guiaron por el tour que lo hicieron de una manera maravillosa. Manejaban las Vespas con mucha habilidad, no iban muy rápido y nos hicieron sentir muy seguros a pesar del caos del tránsito. Tiendo a pensar que es un caos organizado.

El final de la noche fue con mi postre favorito, el egg coffee, donde también probé el coconut coffee, el cual se sirve frio y no me gustó tanto. Estabamos llenísimos pero siempre algo dulce sienta bien.

Para el día siguiente elegimos una excursión, un poco menos riesgosa que consistió en ir de compras al mercado en Hanoi para luego cocinar esos platos tan ricos que habíamos probado durante todo el viaje. Fue una experiencia inolvidable por dos cosas, los mercados son muy diferentes, los ruidos, los productos, el desorden, mientras estuvimos mirando las frutas o esperando que nos atendieran pasaban las motos con personas que también estaban de compras. Y obviamente los aromas que son particulares en cualquier mercado que uno visite. Yo soy particularmente sensible con lo que huelo.

Y la otra cosa que aprendimos es que preparar las comidas vietnamitas lleva muchísimo tiempo y un gran esfuerzo. Fue muy divertido hacer la experiencia de cocinar con otras parejas de diferentes partes del mundo: Australia, Alemania e Indonesia. Y unos genios los verdaderos cocineros que estuvieron detrás de todas las preparaciones. Un verdadero placer.

Una muestra de la experiencia
Yo más en pose que cocinando…. una linea de conducta la mia 🙂 🙂

Muchas gracias por haberme acompañado a comer por Hanoi, espero que te haya gustado y nos vemos pronto 🙂

Sabores del Sudeste Asiático

Fui y sigo siendo una admiradora de Anthony Bourdain y sus programas en los cuales recorría el mundo probando diferentes platos, algunos de las cuales no se me cruzaría por la cabeza probar. El programa era muy entretenido porque además de las comidas contaba algo de la historia de cada lugar por donde viajaba. Este señor era un gran admirador de Vietnam y de sus platos y habiendo estado por  allí coincido en que algunos sabores solamente se consiguen ahí como así también en Camboya. Una pena que no pueda contarle mi opinión a través de Instagram 😦

Cuando llegamos a Ho Chi Minh City (ex Saigon) nos instalamos en el Hotel Sofitel solo por una noche. A la mañana siguiente fuimos a desayunar y te puedo asegurar que nunca en mi vida vi que un hotel ofreciera tantas opciones en sus desayunos. Tenías sectores con diferentes comidas por ejemplo, asiáticas mis favoritos fueron los dim sum que es una masa rellena con carne o verduras cocinadas al vapor. También pastelería francesa, un sector italiano (que hasta te podían preparar una pizza) y uno americano con sus bagels, French toast, omelettes. Realmente impresionante. Si por un instante se me hubiese ocurrido ponerme a dieta esa hubiese sido una misión imposible.

El lugar para desayunar del Sofitel

Durante los 8 días que estuvimos en el crucero, tuvimos desayunos, almuerzos y cenas muy variadas. El chef trataba de hacer cambios en el menú para que nada fuera monótono y un día hizo un especial dedicado al “street food” de Camboya… esto era lo más llamativo y por supuesto NO LO PROBE 🙂 … Lo bueno es que había otras cosas muy ricas para elegir en su lugar.


Impresionante, no?

El último día que pasamos en el barco, estuvimos en un puerto donde bajamos porque necesitábamos pasar por un cajero automático y estuvimos tentados a picar algo, sin embargo al ver el cartel nos desanimamos y si no mirá la foto 🙂

Te invito a tratar de pronunciar y además saber que ingredientes tiene 🙂

Ya fuera del barco, nuestro itinerario continuo por Siem Reap en Camboya, donde tuvimos que buscar dónde había buenas opciones de comida y por supuesto las encontramos.

Uno fue el restaurant Cuisine Wat Damnak del chef francés Joannes Riviere quien utiliza mayoritariamente productos de granjas camboyanas. Su carta es por lo tanto, muy dinámica ya que prepara sus platos con las verduras de temporada. Tenían dos menúes por pasos (creo que fueron 12) con porciones pequeñas y sabores impresionantes.

Además el lugar era precioso, una casa bastante grande decorada de manera muy minimalista, con una terraza muy cómoda y una atención impecable. Al final de la cena Joannes se acercó a nuestra mesa a preguntarnos nuestra opinión sobre la cena.

De vuelta en Vietnam fuimos a Hoi An, un lugar que realmente me fascinó. Llegamos por la tarde y luego de un paseo por la ciudad, que ya te contaré más a fondo en otro artículo, buscamos un restaurant para cenar y llegamos a Le Fe un lugar muy bonito que en el medio del salón tenía un estanque para peces coi que si te animabas podías darles de comer. Aquí les muestro mi video 🙂

Siempre me llamaron la atención estos peces, me parecen preciosos y me enamoré cuando los vi en el Jardín Japonés de Buenos Aires

La atención del lugar fue increíble. La camarera nos preguntó si sabíamos cómo comer los platos que nos habían servido y ante la negativa nos dio un mini curso… y realmente le sacamos provecho (lo digo en sentido figurado…no creo que sea un lugar donde “hacer provecho” en la mesa sea de buen gusto 🙂 ) a esas enseñanzas.

Te cuento qué fue lo que aprendí, en la foto que sigue vas a ver unas hojas que para mi eran decoración (evidentemente no había entendido nada). Se toma una de esas hojas, se coloca un poco de salsa, se pone uno de esos bocaditos redondos que estaban hechos con camarones, se envuelve y a la boca…. es algo increiblemente delicioso y la enseñanza es que nada se desperdicia.

Cangrejo y pollo, esto lo comimos solo con los palitos

Al otro día contratamos un food tour, un paseo donde la propuesta era visitar varios lugares de comida para probar diferentes platos. Nos encontramos con dos chicas muy entusiastas a las 3 de la tarde, motivo por el cual, no almorzamos pensando en que íbamos a comer demasiado. Gran error!!

Empezamos con la visita a plantaciones de arroz las cuales estaban a solo 10 minutos fuera de la ciudad. Luego fuimos a una especie de taller donde un señor se encargaba de limpiar ese arroz para luego comercializarlo…no te puedo explicar el olor a mierda, si mierda, excremento, como quieras llamarlo que había ahí, casi me muero y nuestra guía no paraba de contarnos cosas que para mi eran absolutamente intrascendentes porque mi foco estaba en no respirar por la nariz… ahí arrancó mi mal humor, que cuando empieza es muy difícil de frenar…. De cualquier manera, traigo todo esto a cuento porque en todo viaje siempre hay un lado de mucho disfrute y un lado B, que también quise compartir porque de eso se tratan mis posteos, de lo que me gustó mucho y de lo que preferiría olvidar pero que hoy me hace reir porque en definitiva, no era tan grave.

Para que veas que no exagero 🙂 Qué cara de ortoooo!!!

Como habrás notado arrancamos, te diría que muy mal y lo peor es que siguió en bajada. La primera parada para comer fue en un puesto callejero, esos con las sillitas bajas y la especialidad era una sopa de un color tan oscuro que parecía brea…ni la probé… mi cara de orto (expresión argentinísima para decir cara de culo) era más que evidente porque eso incrementó mi mal humor… ahora me acuerdo y me rio, aunque en el momento me dio cero gracia. El nombre de la sopa es black sesame soup.. amo el sesamo pero en ese color…no 🙂 Lo insólito es que pasaban en motitos, compraban las sopas en bolsitas plásticas para calentar y comer en casa.

Continuando con el paseo empezamos a levantar la puntería y ahí hubo un cambio de actitud de mi parte… bueno, empecé a sentir buenos aromas y se me pasó el hambre, así de fácil 🙂

Soy una fanática del pan y en Vietmam por la influencia francesa hacen unas baguettes que de solo pensarlas en este momento babeo como el perro de Pavlov… y eso que no sonó ninguna campana…

El lugar que nuestras guias eligieron fue Madam Khahn Bahn My Queen. Un puestito pequeño a la calle y un local aparte para sentarte a disfrutar de tu baguette. Impresionante!! Podes ponerle carne de cerdo, pollo o que sean vegetarianos. Ese pan calentito y los ingredientes cocinados evidentemente a fuego muy lento hacen de los bahn un plato inolvidable.

Nuestra excursión siguió por otros puesto donde comimos bahn cuon que es como un roll en una masa muy finita de arroz y que está rellena de diferentes verduras y carne de cerdo o pollo si no queres que sean solo vegetarianos. Muy ricos.

El final del paseo fue en un lugar muy bonito para tomar un egg coffee, que es café, leche condensada y huevo… aunque te parezca una mezcla rara es una delicia.

Gracias nuevamente por acompañarme en esta aventura. En mi próximo artículo te contaré sobre las experiencias con la comida en Hanoi, esta vez sin lados B 🙂

Los bueyes perdidos fueron encontrados

Antes de arrancar con los relatos del viaje quiero comentarte que la semana pasada tuve un momento de flaqueo, como debemos tener todos en estos días. Creo que en principio fue porque llegó el día deberíamos haber viajado a Buenos Aires, porque además era 2 de abril y el recuerdo de la guerra de Malvinas siempre me conmueve, no me entra en la cabeza que un loco arrastró a unos chicos jóvenes, sin preparación militar a una guerra absurda (como todas las guerras). Y entre todas estas emociones recibí por correo un pendrive con los dibujos del viaje por Vietnam y Camboya de Robyn Diener, una de mis nuevas amigas de Australia… No te das una idea lo que lloré con ese paquetito en mis manos, creo que en él sinteticé dolor y agradecimiento y sentí alivio por poder descargar mis emociones.

A Robyn la vi pintando en su cuadernito durante las excursiones y con la ayuda de Chris, su esposo, pasó todos los dibujos en formato en un formato jpg y además tuvo la gentileza de mandarlo desde Australia hasta Estados Unidos… no digo m´as porque me pongo a llorar otra vez.

Te presento a Robyn y Chris 🙂

Y acá te muestro un poco del arte de Robyn, me mandó 36 de estas postales 🙂

Luego de todo este momento emotivo, te invito a que volvamos a pasear. La mañana siguiente de la visita a la capital, me desperté muy temprano… demasiado para mi gusto, pero miré por la ventana y descubrí que estaba por amanercer, así que con la cámara en mano me fui a verlo y de paso a sacarle unas fotitos, aqui te lo comparto.

Si creiste que viajar en tuk tuk o en el rickshaw era ex´ótico, no te quiero ni contar lo que se siente viajar en un ox cart…. yo lo leí en el programa de actividades y no tenía idea de a qué se refería, así que no te imaginás mi sorpresa cuando vi que era un carro tirado por bueyes.

Si hubo una frase que siempre me llamó la atención fue: hablar de bueyes perdidos (hay otra de bueyes pero no viene al caso 😉 )… es antigua, nunca la entendí y se me ocurrieron muchas pavadas alrededor de ella, del tipo: dónde se perdieron? o si la conversación giraría por si misma en la desaparición de los bueyes. Así que cuando ví los carros y los muchachos esperando para salir mi primer pensamiento fue: ENCONTRAMOS A LOS BUEYES…no vamos a hablar nunca más de bueyes perdidos porque ya sabemos que están en Camboya 🙂 Se que estás pensando que soy una delirante pero tengo razón y vos también 😉

Bajamos del barco y allí estaban los carros preparados para llevarnos a uno de los templos. Como vas a ver en las fotos íbamos de a dos y era manejado por gente experta. Te diría que no es un medio de transporte habitual porque noté que mientras íbamos por la calle en los carros, la gente del lugar nos sacaba fotos 🙂 . Nosotros éramos la atracción. Sea como fuere la experiencia fue muy divertida y también bastante incómoda.

Sigo experimentando con mis videos. Este es el carro que venía atrás nuestro.

Llegamos a un templo local donde se realizó una ceremonia y recibimos una bendición. Algo que en todo momento tuvimos que tener en cuenta fue que yendo a lugares de culto debíamos respetar un código de vestimenta, que era tener cubiertos los hombros y vestir algo que no dejara ver las rodillas, esto tanto para hombres como para mujeres. No soy una persona religiosa pero esta experiencia fue muy emocionante.

Esa noche hubo en el barco un pool party, en la zona donde estaba la pileta, piscina, alberca o como la llames en tu pais, pasaron musica y algunos entusiastas (entre los que obviamente me encontraba) estuvimos bailando. Pero la mejor parte fue cuando una de las pasajeras se sacó el vestido (tenía un traje de baño) y se tiró a la pileta….

Me enteré que se llamaba Peree y que era australiana, queres saber c´omo? Me pareció que estaba muy sola y decidí meterme al agua con vestido yo no había estado preparada como mi nueva amiga… y la verdad es que nos divertimos muchísimo. Volvería a hacerlo.

Al otro día partimos a visitar los templos Phnom Srey y Phnom Pros donde había una enorme cantidad de monos, algunos bastante grandes, que te seguían para que les dieras algo de comer… los más grandes daban un poquito de miedo, pero sirvió ignorarlos (se supone que no hay que alimentarlos, así que no creas que fui una descorazonada). También vimos una sesión de fotos para una boda, los futuros novios no se ven demasiado felices y creo que tienen su justificación, hacía como 40 grados, humedad al máximo y el fotógrafo los tenía posando y posando… yo tambíen hubiera tenido esa cara.

Ya en el barco comenzamos a vivir nuestra cuenta regresiva, se terminaba el crucero. Tuvimos nuestra cena de despedida (qué palabra que no me gusta) pero no encuentro otra para decir que fue la última … uff esta es peor 🙂 en el barco con nuestros amigos australianos: Ilona, Alan, Sandie y Brian. Gente que nos hizo reir muchísimo y que ojalá podamos volver a ver en algún momento.

Y acá esta estamos en una foto con los chicos que se ocupaban de servirnos la comida y facilitarnos la vida en el barco. Gente encantadora, super amable y que siempre buscaban la manera de hacerme reir. Arkoun que significa muchas gracias a todos ellos.

Gracias por haberme acompañado nuevamente y lo bueno fue que se terminó el misterio de los bueyes.

Volvamos a pasear (pero desde casa)

Bueno gente, acá vamos nuevamente. En estos días me dieron ganas de volver a contar sobre el viaje como para airearme un poco. Quiero tomarme la libertad de escribir cosas como me vayan surgiendo y espero que acepten mis sentimientos. Por eso es que tambi´en abrí la sección Misceláneas para hacer catarsis. No puedo creer estar tan organizada 🙂

Habíamos quedado en el momento que el barco arribó al puerto de Phnom Penh la capital de Camboya y nuestra elección fue el recorrido de la ciudad en los tuk tuk, que son unas motitos con un carrito detrás. Sería algo así como un taxi pero a puertas abiertas o mejor dicho sin puertas, ni ventanillas 🙂 . Malísima mi descripción 🙂 . Muy divertido porque además estuvimos en el medio del tráfico rodeados de autos, bicicletas y obviamente otros tuk tuk, les muestro fotos donde se ven algunos de nuestros compañeros de viaje

Por las calles de Phnom Penh. Nuestros amigos Brian y Sandie

Uno de las paradas fue en la zona del monumento al Rey Norodom Sihanouk conocido como el Padre de la Patria. Esta persona fue de mucha importancia porque ayudó a Camboya a independizarse en 1954 del dominio francés. No me voy a detener en datos históricos pero lo cierto es que tiene una historia muy interesante. Una persona muy querida por el pueblo camboyano más allá de sus contradicciones. En octubre de 2003 abdicó al trono en favor de su hijo Norodom Sihamoní quien es el actual Rey de Camboya desde 2004. Si bien Camboya tiene su rey, quien realmente está a cargo del país es el Primer Ministro.

Encontré este video del funeral del Rey que me pareció muy interesante

Estas son algunas de nuestras fotos paseando por la ciudad y para este posteo vengo con novedades…. armé un canal de Youtube y van a ver acá videos que filmó Barnaby… No puedo creer estar tan tecnológica 🙂

Video hecho por Barnaby, mientras paseábamos

Hicimos una parada en el Central Market, un lugar donde podías ver relojes, carteras, ropa de marcas muy conocidas y caras, pero que realmente no lo eran… todo muy bizarro.

Me gustaron mucho los puestos donde vendían flores y lo que me llamó muchísimo la atención fueron las “casas de cambio”, mira las fotos y decime si no son rarísimas, con vitrinas donde veías los billetes, además había varios de esos puestos sobre las veredas en calles muy concurridas.

Te pareció ver al Kun Agüero en la foto? Si, es él, en una marca de cerveza tienen jugadores de diferentes equipos, en este caso del Manchester City. Donde íbamos nos preguntaban de dónde éramos y cuando decía Argentina, la palabra mágica era Messi… saben que juega en el Barça pero que es argento 😉

Tuvimos también ocasión de visitar el Le Royal Hotel de la cadena Raffles donde nos llevaron a tomar el té. El lugar es muy lujoso y gente famosa pasó por allí como Jacqueline Kennedy, en una de sus vitrinas tienen como recuerdo una copa con la marca de su rouge. En su honor sirven un cocktail dedicado a ella: el femme fatale… qué nombre alucinante y además es riquísimo, acá va la foto con el que pedí para mi. Ya se , me vas a decir que era la hora del té y yo tomándome uno de estos tragos, pero no podía perdérmelo, no te parece? Lástima que no tenía puesto rouge….

Por la noche nos llevaron a recorrer la ciudad en los tuk tuk. Un paseo realmente inolvidable con una ciudad súper iluminada y la sensación de libertad que daba viajar en esas motitos fue magnífica. Ya le habíamos perdido el miedo a la locura del tránsito.

Este video también lo hizo Barnaby, un idolo

En el barco servían la cena en los horarios que algunas personas comen normalmente y para nosotros era demasiado temprano. Haciendo un paréntesis, acá en Estados Unidos, la hora en la que en general cenan es 7.30. Nosotros seguimos con las costumbres argentinas y lo hacemos a las 9 así que es muy gracioso estar solos prendiendo la parrilla (en verano) cuando todo el mundo está preparándose para ir a dormir.

Como ese día habíamos tenido la merienda en el Raffles les pedimos si podían guardarnos la cena para el regreso del paseo nocturno y por supuesto estos dos genios, nos tenían todo más que preparado… terminó siendo una cena romántica, solos y a la luz de las velas.

Al día siguiente fuimos de paseo al Palacio Real, un lugar bellísimo, con unos jardines muy cuidados. Es ahí donde vive el actual rey. Como las fotos son muy parcializadas y no dejan ver lo lindo del lugar, te dejo un video para que te hagas mejor idea de como es.

El día continuó yendo a un lugar a visitar familias de artesanos que trabajaban con plata y una caminata por el lugar donde vivían. Nuevamente los niños fueron los protagonistas, saludando, con sus caritas sonrientes viendo como caminabamos por sus calles.

Gracias por acompañarme a pasear nuevamente, me sentí bien saliendo un rato con estos recuerdos. Quedate en casa y cuidate mucho 🙂

Nos vemos pronto

Días extraños

Atardecer del domingo 15 de marzo desde la ventana de casa

Hola gente, la verdad es que para el 2020 me había propuesto retomar el blog, que había iniciado con poca constancia en 2016, para contar sobre viajes y vida en general sobre todo por aquí en el Noroeste de Estados Unidos. Siempre de una manera entretenida y poniendo un toque de humor en mis relatos.

Había pensado en que cada semana tendría que tener un artículo para publicar como un modo de organización de vida. Estoy segura que cada comienzo de año nos proponemos cosas para hacer, las cuales van desde bajar de peso (es un repetido en mi lista desde hace añares sin conseguir ningún éxito 🙂 ) aprender un idioma (le tengo unas ganas al japonés…. ) volver a anotarse en un gimnasio y lo que es más interesante IR!!! (ese ya está desinstalado de mi sistema operativo), viajar (por el momento un imposible) y así cada uno tendrá sus propios objetivos.

Nadie pensó que con el tema del coronavirus todas nuestras “prioridades” iban a sufrir un cambio de 180 grados. Todo lo que veníamos haciendo se puso en pausa y no sabemos hasta cuando y de un día para el otro tuvimos que armar una nueva manera de vivir.

Creo que les comenté que escribir para mi es terapeútico porque me siento como que estoy conversando con la persona que me lee. Además me distrae, me recuerda cosas, me pone a organizar fotos y me desafía a intentar escribir mejor … simplemente me hace bien. Pero esta semana se me hizo cuesta arriba todo lo relacionado con acercarme al blog, empecé a mirar las fotos para continuar contando el viaje de Vietnam y Camboya y no le encontraba sentido a nada. De alguna manera me parecía absurdo retomar el tema.

Teníamos pensado ir a Buenos Aires en abril y no podemos hacerlo, estamos en casa sin hacer reuniones con nuestros veciamigos que tan bien nos hacían, no podemos ir a comer afuera, o a ver espectáculos (todo está cancelado) o hacer nada de lo que veníamos haciendo normalmente y todo eso desanima bastante. Pero también uno deja de mirarse el ombligo y piensa en como estarán viviendo esta situación en diferentes lugares: mi familia y amigos en Argentina, mis amigos desparramados por el mundo: en otros estados en Estados Unidos, en Italia (dolorosísimo 😦 ) en España, en Reino Unido, en Australia, en Perú, en Brasil, en Uruguay, en Canadá y toda esa gente amorosa que conocí en Vietnam y Camboya y se me cierra el corazón de pensar que quizás no tan bien como nosotros. Porque a pesar de todo, estamos bien y tenemos la suerte de tener una buena relación entre nosotros y lo que nos angustia es tener lejos a nuestras hijas.

Ayer viernes me puse en contacto con Guille o mejor dicho Puche uno de mis amigos de toda la vida y conversando sobre diferentes temas (bueyes perdidos) surgió esta imposibilidad de mi parte de ponerme a escribir sobre lo que venia contando, esta falta de energía, estas no ganas pero a la vez esta necesidad de liberar emociones. Y el me sugirió (porque además es un gran fan del blog) que escriba sobre lo que me está pasando, estos sentimientos en los tiempos que se viven y contar sobre esta vida escindida que llevo porque en muchos momentos mi cuerpo esta acá en el estado de Washington pero mi corazón dividido entre Buenos Aires y Johanesburg? Ah no!! Esa era Cherquis, este video siempre me estalla de risa, cosa que necesitamos. Entre Buenos Aires y mi casa en Camas, Washington.

Esa charla con mi amigo me llenó de energía y me puse rapidamente a escribir 😉

Manos a la obra 🙂

Mi web se llama viajes, aventuras y mucho más y este es el mucho más, ese que nadie esperaba y que estamos viviendo, este momento de estar en casa, de encontrarnos frente a nosotros mismos, con mucha incertidumbre pero también con tiempo para nuevos desafíos y aprendizajes. Estoy segura que va a pasar, quizás lleve más tiempo de lo que pensamos pero va a pasar. Ojalá que una vez fuera de esto aprendamos a darle el valor que cada cosa tiene, por ejemplo que compartir la mesa con nuestros afectos es lo mejor que puede pasarnos, que abrazar y besar a quienes queremos es maravilloso, que ir al cine y que la persona que tenemos atras haga ruido con el pochoclo es como escuchar Mozart….. bueno mejor no contemos este ejemplo 🙂 Hablando en serio ojalá que capitalicemos algo de todo este tiempo en nuestros hogares y nos transformemos en personas más cuidadosas de lo que realmente importa.

Acá les cuento que estuve y estuvimos (con Barnaby) haciendo en estas semanas. Para empezar les comento que en Clark County que es donde vivimos no hay cuarentena total (por ahora) desde hace dos semanas no hay clases en las escuelas, desde hace una cerraron la biblioteca y desde hace unos dias las tiendas de nuestro centro en Camas. Todos negocios de pequeños comerciantes, como verán, no todas son enormes cadenas y empresas en Estados Unidos, así que están buscando la manera de que la gente les compre cosas a futuro para no fundirse. Durísimo.

Acá les muestro lo bonito que es el downtown 🙂

Nosotros desde hace dos semanas estamos técnicamente guardados, lo cual significa que nada de contacto social, solo compras en el supermercado, unas caminatas (salvadoras y oxigenantes muy cerquita de casa) somos muy afortunados porque vivimos cerca del bosque y del rio, cocinamos mucho (eso Barnaby, que además es un genio buscando nuevas recetas) yo ayudo lavando los platos y comiendo.

Waffles con harina gluten free

Y después actividades particulares: yo estoy tomando un curso de fotografía on line del cual no soy una muy buena alumna, pero le pongo onda y tambien estoy intentando aprender a dibujar (misión imposible)

Esta fue mi tarea para el curso, fotos a contraluz…. no serán las mejores pero le voy encontrando la vuelta al disparo en automático

Pero si algo siempre se me dio bien fue abrir la puerta para ir a jugar y entonces en el jardín que tenemos estoy cuidando con todo cariño a mis plantas… no les hablo.. por las dudas que alguno tenga alguna duda… aunque esto puede ocurrir en breve, al no haber contacto social….uno nunca sabe 😉

Otra cosa que hago es escuchar podcasts, acá van algunos datos: Aprender de grandes, Jefa de tu vida, y las charlas Ted Rio de la Plata son mis favoritas. Sigo actividades gratuitas como películas argentinas https://play.cine.ar/bienvenida/, visitas a museos virtuales https://sincopyright.com/museos-virtuales/, algunos libros de acceso gratuito en https://www.planetadelibros.com/ . Echen un ojo a las cuentas de Instagram de cocineros argentinos como @nardalepes, @ftrocca, @donatodesantis, @osvaldo_gross que pasan recetas y tienen una propuesta de ayudar a cocinar con lo que tenes en la heladera. Además les paso info de gente que hace cursos on line: por ejemplo de canto @estudio.roseti, de escritura @elcuaderno.azul, de fotografía @jackierueda.

Busquemos la manera de tener la cabeza ocupada con cosas que nos gusten y que nos hagan bien. Hagan caso y quédense en sus casas, la manera de frenar el virus es cortando la cadena de contagio y la otra es no estar todo el tiempo mirando noticias… eso agobia.

Aquí va mi mayor agradecimiento es a quienes trabajan en salud, en el frente de batalla en estos tiempos tan difíciles. Gracias infinitas porque sin quererlo se convirtieron en nuestros superheroes.

Gracias totales

Y gracias nuevamente por acompañarme en estas circunstancias.

La exploración de Asia continúa

Quiero hacer un breve paréntesis antes de meterme de lleno en el tema del blog para compartir algo en lo que estuve reflexionando esta semana y de alguna manera hizo que me demorara en ponerme a escribir. Con todo lo que estamos viviendo con el coronavirus, se me cruzó por la cabeza que escribir algo de un tema”superfluo”, podía parecer una falta de respeto o de interés por lo que ocurre (nada más lejos de la realidad). Pero a la vez pensé que en nuestro caso, como seguramente en el tuyo como lector, estarás en tu casa tratando de darte un respiro de tantas noticias que por momentos no ayudan demasiado. Así que me senté sin más excusas y me puse a trabajar en mi proyecto, que es de alguna manera terapeútico. Creo que es un tiempo para disfrutar de las cosas que nos gustan hacer cuando estamos en casa y también un tiempo para pensar en que somos todos humanos y que este virus como cualquier otra enfermedad puede alcanzar a cualquiera de nosotros, no tiene que ver con fronteras de países, sino con las fronteras mentales que son muy peligrosas. Seamos más solidarios, seamos más empáticos. Cuidémonos para cuidar a los demás.

Mi lugar para escribir, pintar y aprender cosas nuevas

Luego de este paréntesis, te invito a que volvamos a Vietnam.

El día comenzó con la visita a una fábrica de telas, Vietnam es un gran productor de seda, la cual se exporta a una gran parte del mundo, en este caso, la familia que visitamos vendía mayoritariamente su producción a una diseñadora francesa. Fue muy interesante ver la maquinaria de otra época, todo muy manual, utilizando tarjetas para hacer las tramas, colocando los hilos para las diferentes combinaciones, todo en un ambiente muy ruidoso. Previamente a que esos hilos de seda llegaran a los carretes, hubo todo un trabajo de recolección de capullos, teñido, etc. Un trabajo bastante duro, como muchos otros en la región.

La familia pidió que todos los visitantes utilizaramos los barbijos antes de ingresar

Cuando desembarcamos teníamos dos posibilidades para llegar a la fábrica de telas: ir en camioneta o en el rickshaw una bicicleta con un carrito atrás. Como te imaginarás elegí este último medio de transporte y me divertí muchísimo… aunque también tuve un poco de miedo al principio cuando algunos camiones pasaban un poco cerca, pero fue una muy buena experiencia. Esta fue la primera en un transporte distinto ya te contaré más en otros posteos.

Los chicos saludaban cuando uno pasaba o desde otras motos o bicis

Una vez finalizado este paseo regresamos a la lancha y visitamos Evergreen Island, un calor impresionante!! pero valió la pena caminar por el lugar, la gente vive de la agricultura mayoritariamente del cultivo de arroz, pero además de un tipo de ají muy pequeño. Vietnam es el segundo país exportador de arroz detrás de Tailanda. Un detalle a tener en cuenta acerca de la vida en estos países es que tienen dos estaciones bien marcadas: la de lluvias que corresponden al verano y las secas que sería el invierno. Así que en ella aprovechan a secar los granos como verás en la foto.

Los niños son de una ternura infinita (aclaro que me encantan los locos bajitos, como decía Serrat), saludaban, daban grititos y no paraban de decir: Hello, Hello cuando pasábamos. También tenías la venta ambulante y si no mira al señor con su motito cargada a tope 🙂

Esa tarde en el barco tuvimos un espectáculo a cargo del Traditional Vietnamise Lion Dance Show el cual estuvo muy divertido y al final pusieron la música de Psy Gangam style (te acordás de como pegó ese tema¨?) y como te imaginarás salí como una loca a bailarlo. En la foto estamos con mi nueva amiga Ilona de Sydney muy divertidas, después de tantos saltos.

Posando después de bailar

En algún momento del trayecto en barco, cruzamos por el agua hacia Camboya o Kampuchea que es el verdadero nombre. Por la mañana un oficial del gobierno pasó a chequear nuestros pasaportes y visas por el barco, un trámite súper rápido y diferente al ingreso a otros países.

La tripulación del barco era camboyana y te cuento algunas curiosidades como por ejemplo que el idioma es kamae o khmer (en inglés) que tienen una particular forma de saludar, llamada Sompiah. La gente no se da la mano, ni se besa, sino que hacen una pequeña reverencia poniendo las palmas juntas y en diferentes posiciones dependiendo de a quien estén saludando. Por ejemplo a la altura del pecho si son pares, un poco más cerca del mentón si saludan a sus padres o gente mayor (lamentablemente todos ponían las manos a esa altura cuando nos saludaban a nosotros :D) y las manos van subiendo en caso de que el saludo sea a el Rey o a Budda. Te dejo video para mostrarte.

El video está en inglés pero ella te muestra sobre las diferentes formas de saludo.

Se espera que uno salude de la misma manera, lo cual aunque parezca mentira cuesta bastante acostumbrarse, me refiero al saludo y bueno de paso acostumbrarse a que una está mayor 🙂

Luego de los trámites de migraciones, el barco llegó al puerto de Phnom Penh que es la capital de Camboya y ahí uno podía elegir diferentes paseos, algunas personas tomaron la excursión a Tuol Sleng lo que se conoce como the Killing Fields y es un museo sobre el genocidio vivido por el pueblo camboyano entre 1975 y 1979. Los que somos mayores (alguna ventaja teníamos que tener) probablemente vimos la película Los gritos del silencio (así fue traducida) en 1984 y hace referencia a la matanza que vivió el pueblo camboyano (alrededor de dos millones de personas 😦 ) tremendamente triste. No tuvimos el ánimo para hacer esa visita y elegimos tomar el paseo de recorrida de la capital en los famosos tuk tuk. Solo te adelanto una foto y en la próxima te cuento más sobre lo fantástico que es recorrer la ciudad en este medio de transporte.

Gracias por acompañarme a revivir este viaje de gran aprendizaje, con cosas muy lindas y otras que hacen que uno se pregunte por qué la vida fue o sigue siendo tan difícil en el mundo.

Hasta pronto 🙂

Descubriendo Asia

Ha Long Bay – Vietnam

Este fue un viaje de esos que me van a dejar una enseñanza para toda la vida, un viaje que disfruté de una manera muy especial principalmente porque no quería hacerlo y es que si bien me llamaba la atención esa parte del continente asiático no estaba primero en mi lista. Pero en una pareja las decisiones se toman de a dos y este era un destino al que Barnaby quería viajar y por suerte y gracias a su insistencia (porque en el medio apareció el tema del corona virus como para darle una nota de color al asunto) nos fuimos.  Viajé con muchísimas dudas, hasta te diría que sin ganas (cambié el chip una vez que subí al avión y me puse en modo disfrute) y hoy puedo decir que no me arrepiento de nada y que me enriquecí con la experiencia porque principalmente cambié mi percepción sobre la vida en ambos países ….de eso se trata viajar.
Es un lugar bastante lejano nosotros elegimos visitar sólo Vietnam y Camboya o Kampuchea  កម្ពុជាប្រជាធិបតេយ្យ, como realmente se llama y te digo que dieciocho días no fueron suficientes. Primero que nada, como ya sabes que me gusta hacer quiero mostrarte dónde están ubicados estos países. Encontré en casa un globo terráqueo (los cuales amo profundamente) y le tomé una foto para mostrarte.

A modo de confesión te digo que si bien siempre me gustó la geografía, no tenía muy en claro dónde se encontraban exactamente y con quiénes limitaban. Sabía que lejos, pero hasta no haber pasado montones de horas en los aviones no había notado que tan lejos era 🙂 . Como en cada país nuevo que visitas debes chequear que necesitas para ingresar. En este caso, para ambos fue necesario gestionar visas de ingreso, la de Camboya duraba solo un mes y la de Vietnam (la cual puede hacerse online) requiere una nueva si ingresaras mas de una vez al país o una con múltiples ingresos que es bastante cara. Lo menciono simplemente como curiosidad y también por si estás interesado en viajar.
Mi primer pie en Asia, porque fue un debut en materia de continente, fue Seúl la capital de Corea del Sur, primer detalle viajamos via Korean Airlines, la cual es muy cool, empezando por el video de seguridad para el avión grabado por el grupo SúperM. Lo adoré. Decime si no tiene toda la onda.

La llegada al aeropuerto también fue un flash, es muy iluminado con una estética muy particular la de sus negocios, no se si fue la emoción de tocar tierra después de más de 12 horas de avión pero todo me pareció excitante. Sobre todo esos muñecos que son una ternura absoluta. Esos colores pastel son una debilidad. Además ese día nos enteramos que Parasite (película coreana) había ganado el Oscar, si no la viste te la recomiendo, así que Corea del Sur ya está en mi lista para un futuro viaje.

Ese Arturito se mueve por el aeropuerto ofreciendo su ayuda

De allí luego de unas 4 horas más de vuelo llegamos a Ho Chi Minh City la ciudad que hasta 1975 se llamó Saigon y la más poblada del país. La capital es Hanoi, ciudad mucho más al norte y de la que ya te contaré un poco más porque la visitamos hacia el final del viaje.
Nuestro paso por la ciudad fue muy fugaz, hicimos una recorrida por la mañana a dos de los lugares que las guías de turismo dicen que tenes que visitar que son:  la Catedral de Notre Dame (si, como la de Paris) construída por los franceses en 1863 y que cuando fuimos estaba en refacción 😦 y la Oficina de Correos construida por Gustave Eiffel, si el mismo de la Torre 🙂 a finales del siglo XIX. También pasamos por una cuadra con solo librerías, preciosa y creo que me gustó  más porque era peatonal y no podía pasar ninguna moto, vehículo muy usado en el país y que realmente hacía que cruzar una calle fuera una gran aventura, no te miento, las motos van esquivando a las personas y si se te ocurriera pensar en esperar a que te cedan el paso no cruzarías nunca una calle. Ser peatón tiene sus riesgos. Las veredas se utilizan tanto para estacionar las motos como para puestos donde cocinaban y podías sentarte en bancos plásticos bajos y ahi almorzar como en el caso de la foto. Muy diferente.

No te pierdas el detalle de las motos cargadas a tope

Te quiero contar algunas curiosidades de Vietnam como por ejemplo que es el segundo productor de café del mundo después de Brasil y que además preparan unos estilos de café súper particulares como el “egg coffee” (con yema de huevo y leche condensada.. no pongas esa cara, es riquísimo, es como un postre bien dulce) el “coconut coffee” que se toma frío con mucho hielo y es muy refrescante y también preparan “avocado coffee”, a ese no me animé , me pareció que palta y café no iban muy de la mano. Obviamente son grandes productores de arroz y también la pimienta tiene su capítulo aparte, exportan una enorme cantidad y es de muy alta calidad. Ya hablaremos más sobre la comida que es súper exquisita, no por nada Anthony Bourdain era su fan.

Nuestro viaje comenzó con un recorrido por el rio Mekong, el cual hicimos en un crucero para alrededor de 60 personas y que durante una semana nos llevó por diferentes partes de Vietnam y también Camboya. No somos amantes de los cruceros pero la experiencia en Scenic, que fue la empresa que contratamos y donde no hubo intercambio comercial alguno para mencionarla

Si, Gerardo, esta chequeado, no hay canje

fue de un nivel increíble. Allí conocimos gente de Australia, Estados Unidos, Inglaterra y Canadá (era la única Argentina a bordo) con muchos de ellos pasamos momentos muy divertidos y espero que sigamos en contacto. La tripulación del barco también merece una mención especial, gracias a ellos todo se hizo ameno y agradable, gente muy colaboradora, siempre sonriente y muy eficiente.
La llegada al barco y el comienzo del recorrido nos recibió con este maravilloso atardecer y una calidez inmensa, además era nuestro aniversario de bodas!! Un golazo. Aprendimos algunas palabras básicas como Xin Chao (Hola) Mot, hai, Ba, Yo (Salud) y Tam biet (Adios) y otra de las fundamentales como Cam o´n (Gracias)

Al día siguiente elegimos la excursion a Cai Be que es un mercado flotante donde preparaban de diferentes formas el arroz y nos mostraron en un mini taller como lo hacían y también conocimos el vino de serpiente que ellos dicen que es su Viagra, que bueno ser mujer 🙂
Aclaro ademàs que no hubo degustación del mismo 🙂

Por la tarde fuimos a Sa Dec, un lugar bastante particular, con muchos edificios que por su arquitectura te recuerdan el paso de los franceses por esa zona y además el atractivo hoy es otro: su mercado el Wet Market donde venden toda clase de alimentos, cosas que uno no se imaginaría comer y decidí no sacar fotos pero también me hizo reflexionar…. esta gente pasó por muchísimas guerras y entre otras cat`ástrofes el hambre fue una de sus consecuencias, ellos comen todo, no desaprovechan nada y quien soy yo para juzgar su alimentación, sus costumbres, si nada sé de lo vivido. Esa fue mi primera bofetada para despabilarme y pensar en lo agradecidos que tenemos que estar cada uno con las cosas que tenemos y además no juzgar. Puedo no compartir la idea de comer algo pero eso no quiere decir que tengo el derecho de opinar sobre lo que otros hacen.

La gente que compraba pasaba en sus motos por los puestos para llevarse lo que necesitaban algunos indiferentes a los turistas otros algo molestos, ya que todos estábamos en el medio sacando fotos o hipnotizados mirando algún producto.

Te acordas de la pelicula El amante? se estrenó en los 90 y estuvo basada en la novela autobiográfica de Marguerite Duras quien vivió en Vietnam y tuvo un romance con un acaudalado empresario chino cuando ella era una adolescente. La casa que está en Sa Dec y que visitamos era de la familia de Huynh Thuy Le. Viendo las fotos del muchacho me di cuenta que fue muy favorecido en el casting de la pelicula 🙂

Durante las excursiones noté que Robyn, una de las pasajeras australianas llevaba un cuadernito donde dibujaba los lugares que íbamos visitando, yo que no puedo con mi curiosidad y tengo debilidad por la gente que dibuja o pinta me acerqué a mirarlos y ella me los mostró con mucho orgullo (no era para menos). Pero lo verdaderamente conmovedor fue que a unos días de volver a casa, recibí un email donde me regalaba parte de su arte y aquí se los comparto La casa de los amantes en la versión de Robyn Diener. Adorable, como dije en un principio un viaje lleno de emociones.

El dibujo de Robyn Diener 🙂

Gracias nuevamente por acompañarme a revivir este maravilloso viaje, hay mucho más por compartir. Nos vemos pronto.