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VOLVER A EMPEZAR

Hace unos años comencé a escribir un blog contando nuevas experiencias debido a mi mudanza a los Estados Unidos a los 50 años. Ese espacio me permitió comunicarme con gente amiga y conocida sobre todo de mi país Argentina y fue una manera de decir que a los 50 hay mucho por hacer y aprender, que la vida puede darte nuevas oportunidades y que no hay que tener miedo (o al menos solo un poco) de patear el tablero y explorar nuevos horizontes.

Un poco de historia

El nombre lo elegi debido a que muchas de las situaciones que me tocaron y me tocan vivir me recuerdan a escenas de peliculas americanas y quiero conservarlo porque de alguna manera me sigo sintiendo como la protagonista de un film hollywoodense.

Mi estilo fue llano y directo, buscando contar las cosas tales como las había vivido y quienes lo leyeron dijeron que sentían que estaba con ellos contándoles la historia. Por otra parte me di cuenta que no tenía una buena estética y que tampoco el orden de las ideas fue muy claro. Eso si, en cada entrada le puse mucho corazón pero eso se que no es suficiente.

En este regreso tengo ganas de que algunas cosas sean diferentes, por ejemplo mejorar la forma de transmitir, hacerlo de manera más programada porque la vez anterior deje de hacerlo de forma intempestiva, y de ser posible que las fotos y cosas que suba sean más entretenidas y hasta de utilidad para quienes las lean. Lo que seguira siendo marca registrada sera escribir con honestidad y con el humor que le pongo a la vida y a las experiencias que me tocan vivir.

Gracias por acompañarme en esta aventura

Stop 2020, I want to get off

A little over a month ago we took a few days to get to know the Umpqua River area in the state of Oregon. It was a short but wonderful trip because the area is beautiful. Unfortunately it is one of the areas affected by the fires and where many people had to be evacuated. To this day we still do not know how things are doing there 😦

Very sad

When I started writing this blog, the main idea was to tell about my trips and the experiences during them, adding my opinions, feelings and moods. Today I felt the need to talk about this place and also to be able to express the sadness that all this produces in me. For several days we have been living under a cloud of smoke (as a result of other fires in Oregon) so prospects at times seem dire, so what would be better than to travel again.

From the window of our house

Before all this happened I was about to write about the trip, but I was putting it off for different reasons. However, today I wanted to remember how much fun we had and hope that it rains soon and all this ends as soon as possible, although the damage is immense: those acres of forest will not be recovered, not the animals that lived there and not to mention the people who have lost their homes and some even their lives.
This article is a tribute to that wonderful place where we spent some incredible days, in these times of viruses, losses and lack of environmental awareness.

We started the journey south of the Umpqua River, passing first by the Rogue River, which is on the way. We made different stops to walk a little, and one of them was Mill Creek Falls, an incredible place where we found these immense rocks, which, after climbing them, gave us this beautiful view of the river.

Every time we go up or down rocks we think we are too old for these adventures 🙂 although we insist 😉

We thought that the place was fantastic, and something that caught our attention was how different the forest (being extremely dry) was compared to the rain forest that we had found in the Olympic National Park on the previous trip.

And so you can see a little more of this beauty I’ll share these videos with you 🙂

They are cute but I think I have to take classes with a film director 😉

Another place to highlight within the area is a place called Natural Bridge, where the Rogue River literally disappears from our view because it passes through what was once a lava tunnel. Really magical.


The southern part of the Umpqua is not as developed as the northern one. The roads are more precarious and you don’t meet many people. We stayed in a place where there was no internet and no telephone connection. At first we (especially me) felt like something was missing; it is incredible how addicted we are to technology and how we feel short of breath if we are not connected. Then when we lower (I lowered :)) the anxiety and we look around us we feel free and happy. The house was on the edge of the river, so I took the opportunity to draw (a new hobby), take photos, read and be unplugged. We really enjoyed the tranquility. We were also lucky to have two nights with a clear skies where we could see constellations and a large number of shooting stars that left us amazed 🙂

This is the Umpqua river passing by the house

One of the days we went for a hike of 6.4 kilometers one way and 6.4 kilometers back (8 miles in total) to Fish Lake, a totally remote place in which during our entire journey we only passed one couple. It gave me a bit of anxiety not having a connection of any kind and being practically alone in the world … a bit exaggerated, right?

Anyway it was worth the strenuous hike because the lake was gorgeous and there was noone around.
These are the photos of the walk.  If you look closely, you will see the burned trees from other fires of who knows when 😦

Then we took the Rogue Umpqua Scenic Byway (the northern area of Umpqua) which, as I mentioned, is much more developed, with an impeccable highway and where very close to the road you find waterfalls and places to stop and enjoy nature.
We indulged ourselves and settled in for one night at the Steamboat Inn, an inn with cabins, beautiful views, delicious food, and very warm employees. We fell in love so much that we had planned to return in October to continue visiting other places that we could not visit this time. Unfortunately, the area and the inn were affected by the fires and according to what I read on Facebook some of the people who work there had problems with their homes 😦

A place to fall in love

 I hope that all this improves soon, that you understand that my post today was not the happiest, but I want my blog to reflect how I am feeling, both with the happy moments and those that are not. Anyway I try to see the positive despite everything that is happening these days.
Here are my drawings, I need a lot of practice but I feel proud of them because I spent more than 40 years without encouraging myself to draw anything. So I’ll keep trying. Thanks for joining me again. See you soon.

Paren el 2020 que me quiero bajar

Hace un poco más de un mes nos tomamos unos días para ir a conocer la zona del Rio Umpqua en el estado de Oregon. Fue un viaje corto pero maravilloso porque la zona es preciosa. Lamentablemente es una de las áreas afectadas por los incendios y donde mucha gente tuvo que ser evacuada. Al día de hoy todavía no sabemos las consecuencias de todo esto 😦

Muy triste

Cuando empecé a escribir el blog, la idea principal fue contar viajes y las experiencias durante los mismos, teniendo en cuenta mis opiniones, sentimientos y estados de ánimo. Hoy sentí la necesidad de hablar de este lugar y además poder expresar la tristeza que me produce todo esto. Desde hace varios días estamos viviendo bajo una nube de humo (como consecuencia de otros fuegos en Oregon) así que el panorama por momentos se hace difícil y entonces qué mejor que volver a viajar.

Desde la ventana de nuestra casa

Antes de que todo esto ocurriera estuve por escribir sobre el viaje y lo fui postergando por diferentes razones. Sin embargo hoy quise recordar lo bien que lo pasamos y esperar que llueva pronto y esto termine lo antes posible, aunque el daño es inmenso: esas hectáreas de bosque no serán recuperadas, ni los animales que allí vivían y ni que hablar de las personas que perdieron sus casas y algunos hasta la vida.

Este artículo va como homenaje a ese lugar maravilloso en el que vivimos unos días increíbles, en estos tiempos de virus, pérdidas y de falta de conciencia ambiental.

Nosotros empezamos el viaje por el sur del río Umpqua, pasando primero por el Rogue River, que está por el camino. Hicimos diferentes paradas para poder caminar y una de ellas fue Mill Creek Falls, lugar increíble donde encontramos estas rocas inmensas que luego de treparlas dejaron a la vista este bellísimo río.

Cada vez que subimos o bajamos rocas pensamos que estamos mayores para estas aventura 🙂 aunque insistimos 😉

El lugar nos pareció fantástico y algo que nos llam´o la atención fue lo diferente que era el bosque (extremadamente seco) en comparación con el rain forest que encontramos en el Olympic National Park en el viaje anterior.

Y para que veas un poco más de esta belleza te dejo estos videos 🙂

Están lindos pero creo que tengo que tomar clases con algún director de cine 😉

Otro lugar para destacar dentro de la zona es el llamado Natural Bridge un lugar donde el Rogue River literalmente desaparece de nuestra vista porque pasa por lo que alguna vez fue un túnel de lava. Realmente mágico.

La zona sur del Umpqua no está tan desarrollada como la del norte. Los caminos son más precarios y no te encontrás con mucha gente. Nos quedamos en un lugar donde no había internet ni tampoco conexión telefónica. Al principio sentimos (especialmente yo) como que algo nos faltaba, es increíble lo adictos que estamos a la tecnología y con sensación de falta de aire si no estamos conectados. Luego cuando bajamos (bajé 🙂 ) la ansiedad y miramos a nuestro alrededor nos sentimos libres y felices. La casa estaba al borde del río, así que aproveché a dibujar (nuevo hobby), sacar fotos, leer y a estar desenchufada. Disfrutamos muchísimo de la tranquilidad. Además tuvimos la suerte de tener dos noches con un cielo claro donde pudimos ver constelaciones y una gran cantidad de estrellas fugaces que nos dejaron alucinados 🙂

Este es el río Umpqua pasando por la casa 🙂

Uno de los días fuimos a hacer una caminata de 6.4 kilómetros de ida y 6.4 de vuelta (8 millas en total) en Fish Lake, un lugar totalmente alejado en el cual durante todo nuestro trayecto solo nos cruzamos con una pareja. Me dio un poco de ansiedad no tener conexión de ningún tipo y estar prácticamente solos en el mundo… un poco exagerada, no?

De cualquier manera valió la pena la extenuante caminata porque el lago precioso y no había nadie alrededor.

Estas son las fotos de la caminata, si mirás en detalle, vas a ver los árboles quemados de otros fuegos de quien sabe cuando 😦

Luego nos fuimos al Rogue Umpqua Scenic Byway (la zona norte del Umpqua) que como te comenté está muchísimo más desarrollada, con una autopista impecable y donde muy cerca de la misma encontras cataratas y lugares donde parar y disfrutar de la naturaleza.

Nos dimos un gusto y nos instalamos por una noche en el Steamboat Inn, una hosteria con cabañas, hermosas vistas, rica comida y con empleados muy cálidos. Nos enamoramos tanto que teníamos pensado regresar en octubre para continuar recorriendo otros lugares que no pudimos visitar. Lamentablemente la zona y el lugar quedaron afectados por los incendios y según lo que leí en su FB algunas de las personas que allí trabajan tuvieron problemas con sus casas 😦

Un lugar para enamorarse

Espero que todo esto mejore pronto, que sepas comprender que mi posteo de hoy no fue el más feliz, pero quiero que mi blog refleje lo que soy con sus momentos alegres y los que no lo son. De cualquier forma intenté tomar lo positivo a pesar de todo lo que está pasando en estos días.

Acá van mis dibujos, me falta muchísima práctica pero me siento orgullosa de ellos porque pasé más de 40 años sin animarme a dibujar nada. Así que seguiré intentándolo. Gracias por acompañarme nuevamente. Hasta pronto.

A visit to the Olympic National Park

2020 has changed many of our normal activities and how we travel is one of them. In our case, we have decided to make short road trips that replace the one long one that we have been doing every year. These new trips need to be close to home and have some kind of camping feel (only because we are bringing all our food to very well equipped rental houses; so maybe it is best to call this glamping 😉 . However we still have the spirit of adventure.

We chose for this visit the west part of the Olympic National Park, a beautiful place where we were very lucky to have good weather, not so usual there. I love maps so I want to show you which part of the world we visited 🙂

Our first stop was in Aberdeen, a small city where Kurt Cobain (Nirvana) was born. I was never a fan of the band but to tell you the truth Grunge with bands like Pearl Jam (my favorite 🙂 ) and Soundgarden, among others, changed music in the 90s. Ramdomly all came from Seattle.

The “monument¨¨” of Cobain´ s air guitar that I couldn´t resist playing 🙂

After lunch, our trip continued to Lake Quinault. When we got there we went right away to take a look at the lake and took hikes on the Kestner and Maple Glade Rain Forest Trail. We saw signs warning of bears in the area, and since it was nearing sunset, I thought it was dangerous, a little bit irrational of me 🙂

The next day we continued exploring the area. We went to Fletcher Canyon Trail, a place a little further where we did not see any people or cougars (according to the posted signs they live there). After that we took a more relaxing hike in the Quinault Rain Forest Nature Trail that started in the forest and finished along the lake. It was interesting to see huge fallen trees that were blown down by the strengh of the wind. So you can imagine how strong the winds blow there to make those trees fall. And another interesting is that no motor boats are allowed on the lake so it was great that there were no noises.

Our day finished with a nice fire under a sky full of stars. We looked at constellations and we tried to find the Neowise comet… Mission Impossible 😉

I think that I need to make better videos 🙂

The new day found us taking Highway 101 again to Kalaloch, but before that we stopped at Ruby Beach, a beautiful beach with kilometers (or miles) to walk and walk. One of its characteristics are the stones of different colours that with sunshine appear even brighter. Also we were lucky to get there at low tide so we could see a bit of what goes on when the sea is out just for a little while.

We also went for a hike in the Hoh Rain Forest, an amazing place with giant trees covered by moss and surrounded by huge ferns. We chose one of the routes close to the river. This is an area where it rains most of the year so we were very lucky to have a lot of sun shining through the trees

After checking in to a nice cabin in Kalaloch, another great place with a beautiful beach, we took a walk to look at the sunset. I am a big fan of sunsets.

Our trip continued by going to Rialto Beach. Driving Highway101 I was surprised and a little scared too (maybe because of the speed) of the trucks carrying big logs. Here are some pictures that give you the idea of my fear. Trucks, bears and cougars are not my favorite things to find on the road 🙂

Rialto Beach is another incredibly nice beach; we walked a lot keeping in mind the low tides, and we got there I felt I was receiving a gift from nature as we walked on the seaside rocks that seemed to be sculpted by an artist, in this case the artists being the wind and water. A very nice environment.

I think that I did better in this video 😉

On the way to Rialto Beach we passed Forks, a city in which the main commercial activity is lumber. Even though for some years now there are other reasons to visit Forks. This has to do with a movie called Twilight, pretty famous among teenagers and based on the book of the same name. Forks was vampire territory and La Push the werewolves. The movies (there were three) made these places a must-see for tons of fans looking for the places where this fantastic story took place. But one of the things that caught my attention was that they were not filmed here but it seems that nobody cares about that. My memory of the movie is the song Supermassive Black Hole from Muse, I went to watch the movie with my daughters because at that time they were teenagers but I had to Google the story because I erased it from my hardware a long time ago 😉

We drove to La Push, a place that we read that is a “must” to see, but unfortunately it was closed to private cars. I have a theory about that: I think that they thought that we belonged to the vampire group and I have no idea why they thought that 😉

Just a theory

We spent our last day in Kalaloch in a very relaxing mode. Taking advantage of the nice weather we walked on the beach during the morning and we only encountered a bald eagle nest (no people around). Later we checked again the low tide times and went for another beach walk close to the Kalaloch area. We tried to fly our kite but believe it or not, there was not enough wind. We had exceptionally incredible weather. And if you are asking about the water temperature on the Washington coast, it is as cold as in Oregon.

We finished our day watching the sunset close to a nice fire and thinking about coming back to continue visiting the amazing Olympic National Park.

Thanks again for coming with me and to Barnaby for his patient correcting my English 🙂

See you soon 🙂

Olympic National Park (Washington)

El 2020, con todas sus particularidades, nos ha cambiado muchísimas cosas y entre ellas la forma de viajar. En nuestro caso hemos decidido hacer pequeños viajes de carretera que reemplazarán a los largos que estuvimos haciendo los años anteriores. Viajes cortos, cercanos a donde vivimos y con algún espíritu de camping (solo porque compramos todas las provisiones, porque la realidad es que paramos en casas que están muy bien equipadas, así que podríamos llamarlos glamping? 😉 . Sea como fuere el espíritu de aventura sigue intacto.

El destino elegido para esta oportunidad fue la parte oeste del Olympic National Park, lugar bellísimo y en el que tuvimos la suerte de tener un clima maravilloso. Me gustan los mapas así que te muestro por qué parte del mundo estuvimos 🙂

Nuestra primera parada fue en Aberdeen, una pequeña ciudad donde nació Kurt Cobain, líder de Nirvana. Si bien nunca me gustó demasiado su música no puedo dejar de reconocer que el grunge marcó una época en lo musical en los años 90 junto con bandas como Pearl Jam (mi favorita 🙂 ) y Soundgarden entre otras. Casualmente todas de la zona de Seattle.

Homenaje a Cobain y este “monumento” a la guitarra de aire que no pude dejar de tocar 🙂

Luego de almorzar, continuamos viaje hacia el Quinault Lake en el Olympic National Park. Dejamos todo rápidamente y salimos a hacer una caminata por el bosque y a mirar el lago. Fuimos a Fletcher Canyon Trail y Maple Glade Rain Forest Trail, hicimos el recorrido cerca de la hora del crepúsculo, lo que me dio un poco de nervios porque dicen que por allí hay osos. No me preguntes por qué conecto osos con atardeceres, porque podes encontrarlos a cualquier hora, pero cuando tengo miedo soy así de irracional 🙂

Al día siguiente continuamos explorando los alrededores del Quinault Lake y algunos de sus bosques como Kestner un poquito más alejado en el que no nos cruzamos con ninguna persona y afortunadamente tampoco con ningún puma (cougar) que según dice el cartel es su hábitat. Luego hicimos una caminata más relajada pero sumamente bella por el Quinault Rain Forest Nature Trail que comenzó en el bosque y terminó bordeando parte del lago. Es interesante ver esos enormes árboles y lo increíble es encontrar muchos de ellos caídos por la fuerza del viento. Así que imaginate como debe soplar para tirar esas moles. Respecto al lago tiene una particularidad y es no permite botes a motor lo cual es maravilloso porque no hay ruido.

Finalizamos el día con un hermoso fuego bajo un cielo lleno de estrellas. Miramos algunas constelaciones y tratamos de encontrar el cometa Neowise. Misión imposible 😉

Creo que debería hacer mejores videos 🙂

El nuevo día nos encontr´o tomando nuevamente la ruta 101 camino a Kalaloch, pero antes pasamos a visitar Ruby Beach, una playa preciosa con kilómetros (o millas) para no parar de caminar. Una de las características es que tiene unas piedras de diversos colores que hacen que la playa tenga unos colores y brillos diferentes cuando brilla el sol. Además tuvimos la suerte de llegar cuando la marea estaba baja y pudimos apreciar algo de lo que ocurre bajo el mar cuando se retira por un ratito.

También fuimos a hacer una caminata por Hoh Rain Forest un lugar increíble, con árboles enormes cubiertos por musgos y unos helechos gigantes. Elegimos para el recorrido uno de los circuitos cercanos al río. Es una zona donde llueve prácticamente todo el año, pero nosotros tuvimos la fortuna de tener días soleados en todo nuestro viaje. Esto hizo que pudiéramos ver entre los árboles como se iba colando el sol.

Ya instalados en una cabaña en Kalaloch, otro lugar con una playa preciosa, salimos a caminar y mirar la puesta del sol. Una maravilla, amo las puestas del sol en el mar.

Continuando el recorrido por el Olympic National Park, nuestro viaje fue hacia Rialto Beach. Una de las cosas que llaman la atención y dan un poco de miedo también (quizás por la velocidad) son los enormes camiones con troncos que encontramos por la ruta 101. Te dejo la foto para que veas por qué tuve un poco de miedo. Camiones, osos y pumas no son mis favoritos para encontrarlos por el camino 🙂

Rialto Beach es otra playa increiblemente bella, caminamos muchísimo hasta el final de la misma, calculando la hora de la marea baja y tuvimos un regalo de la naturaleza trepando sobre rocas que supongo que por el desgaste del agua y del viento parecen talladas a mano. No vimos estrellas marinas pero todo lo demás tuvo su encanto.

Esta vez mejoré un poco el manejo de la cámara 😉

Camino a Rialto Beach pasamos por Forks una ciudad cuya principal industria es la maderera (de ahí salen algunos de los camiones) pero que desde hace unos años es muy visitada por otras razones. Y esto fue a partir de la película Crepúsculo (Twilight) bastante famosa entre el público adolescente, y basada en el libro homónimo. Forks era el territorio de los vampiros y La Push el de los hombre lobos. Esto provocó que estos lugares se llenaran (y sigan llenándose) de fans de estas historias fantásticas buscando los sitios por donde estuvieron sus protagonistas. Lo más interesante del caso es que las películas no fueron filmadas allí . Sin embargo este detalle no parece afectar a los visitantes. Yo lo que más recuerdo de la película, porque en ese momento mis hijas eran adolescentes, es el temazo de Muse: Supermassive Black Hole. El resto tuve que googlearlo porque fue borrado hace muchos años de mi disco duro 😉

Nuestro viaje continuó hacia La Push, otra de las playas que debe ser visitada pero a la que lamentablemente no pudimos entrar porque no estaba permitido el acceso al público. Tengo una teoría de por qué no nos permitieron el paso… creo que pensaron que pertenecíamos al grupo de los vampiros y como te comenté este es el territorio de los hombres lobos… ni idea de por qué pensaron eso 😉

Solo una teoría 🙂

Nuestro último día en Kalaloch lo tomamos con mucha calma. Como amaneció con un sol espectacular, salimos a caminar por la playa donde solo nos cruzamos con un nido de águilas (bald eagles). Es muy impresionante verlas tan cerca. Luego revisamos los horarios de mareas bajas (si, somos fans de las mismas) y caminamos por otra playa, esta vez sin rocas pero igualmente bella. También nos tomamos un rato para remontar un barrilete que aunque parezca increíble no fue fácil por la falta de viento. Creo que tuvimos un clima excepcional. Y si queres saber acerca de la temperatura del agua en las costas de Washington, también es muy fría como la de Oregon.

El día terminó con un fuego mirando la puesta del sol y pensando en cuándo vamos a volver hacia estos lugares para recorrer la parte norte del magnífico Olympic National Park.

Gracias nuevamente por acompañarme en estas mini pero hermosas aventuras.

Exploring Oregon: Coos Bay

The pandemic has changed our lives in many ways. The simple and “normal” things like to go to visit friends and by the way give them a hug, or just go out became complicated to do depending on where you are living.

Something that we were used to doing was to travel and this blog is about that: telling about trips to different places with their curiosities and how adventurous they could be for us.

Today we have no idea when we can go to Argentina (my favorite place to travel) so I don’t know when I will see my daughters , family and friends who I miss a lot. While we are waiting until we can take a plane there, we have started very slowly to take shorts trips by car. We are lucky that in this part of the world it is summer (although you are going to see pictures of us in warm clothes 🙂 ) and that we can go out: keeping socially distant and wearing masks. The times that we are living in today require us to travel only where possible, always being safe and why not fun

Newport , Oregon

Last week we went to Ashland in the south of Oregon where Barnaby’s Dad lives. I have been several times to this cute town in the summer and the winter and that means that one of these days I should probably write an article about it. As the place is far from home (around 400 miles) Barnaby thought that we could combine the trip with a short visit to the Oregon coast. Every time that I tell people (specially in Argentina) that we are going to the coast, they imagine sunny, hot days and of course getting into the water. Nothing is further from reality. If you have never been in the Pacific North West I have a secret for you… the coast is windy and the water is incredibly cold. I put in my toe every time that I go there (call me masochist or just naive ) and every single time the water is freezing 🙂

Despite this the Oregon coast appeals to me a lot because it has other attractions. Cannon Beach, for example, is one of my favorite places there. It is located further north than Coos Bay where we went this time. It is around 3 hours from Ashland and was a new place for both of us.

Because of the pandemic we decided to rent small houses where we can bring our food and cook there. I have a huge advantage because I travel with my personal “chef”. He knows how to prepare delicious dishes and he is always looking for new recipes to surprise me 😛

He made dough for Argentine empanadas to celebrate May 25th, a patriotic holiday

We stayed in a house where Sue and her husband (owners of the place) lived downstairs and who asked us if we wanted to go crabbing because they had all the equipment. In this part of the United States it is a very common activity and for us was something new to do. I had one condition for going, only being in charge of taking pictures. However I was brave enough to haul up one crab ring and the next photo is proof of that 😉

Working hard 🙂
Ready, set, go 🙂
The big moment when the crab ring comes out of the water

Crabbing has some rules. The first one is that you need a license which has different prices and durations depending on the state where you live. Another rule is that you can’t take more than 12 crabs per day and they must be males and be at least a “certain size” (this does not have a double meaning 😉 ) and if those conditions are not met, you have to return the crabs to the water although some of them were moving quickly that way on their own.

Sue measuring the crabs

Another fun and beautiful thing to do in the area was to visit the State Parks: Sunset Bay, Shore Acres and Cape Arago.

Shore Acres had a gorgeous rose garden with a big variety and also a Japanese Garden. The park had places to see the ocean from the cliffs, picnic tables or if you wanted to hike, they had some trails where you could be in the middle of the forest or looking at the ocean on the same walk. Awesome!!

Shore Acres
Beautiful roses
Japanese Garden

Cape Arago was at the end of the road passed the other parks. Here you can walk, go down to the beach, see the starfish if the tides allow you and sea lions on the rocks. But something completly unexpected was to see whales both evenings that we visited the park. It was a gift for the eyes that I can’t share with you because they were not very visible in the pictures that we took.

Cape Arago on the first evening. I wasn’t exagerating about the wind

On the way back home we took the scenic Highway 101 where you go through different towns and you have stunning views of the coast. We stopped in Heceta Beach which is known for its big dunes. I can’t tell you if there are dunes or not because it was so foggy and windy that nothing was visible there. Very funny

At least the sign was visible 🙂

The next stop was Neptune State Park where we walked on the beach and then we continued to Newport to have lunch.

Neptune, cold and windy in the middle of summer 🙂

After this nice and short trip we came back home with lot of energy and with something clear in our minds: we have to continue doing things to enjoy life. While keeping in mind what’s possible and staying safe. I hope that you liked this little adventure that we took. Thanks for travelling with me.

See you soon on the next adventure

Explorando Oregon: Coos Bay

La pandemia nos ha cambiado la vida en todo sentido, cosas que hasta hace unos meses eran “normales” como salir a visitar amigos y de paso darles un abrazo, o simplemente salir a dar una vuelta se convirtieron en situaciones complicadas dependiendo del lugar en donde vivas.
Una actividad que hacíamos con total normalidad era viajar y de eso se trataba este blog: de contar viajes por diferentes lugares con sus aventuras y curiosidades. Hoy no sabemos cuando podremos viajar a Argentina (mi destino favorito) y por lo tanto cuando veré a mis hijas, familia y amigos a los que tanto extraño. Mientras esperamos que en algún momento podamos tomar un avión hacia allá, empezamos muy de a poco a realizar viajes cortos donde podamos ir en auto. Tenemos la suerte de que por esta parte del mundo es verano (aunque nos vas a ver en todas las fotos muy abrigados 🙂 ) y que podemos salir: cuidando la distancia social y usando tapabocas. Hoy por los tiempo que nos tocan tenemos que hacer cosas posibles y seguras … y de paso divertidas.

En Newport, Oregon


La semana pasada fuimos a Ashland en Oregon a visitar al papá de Barnaby que vive ahí. Son incontables las veces que estuve por esa ciudad, tanto en invierno como en verano y en algún momento escribiré un resumen de los diferentes lugares que se pueden visitar en esa preciosa ciudad. Ashland está a unos 500 kilómetros de donde vivimos, cosa que no es cerca. Barnaby tuvo la idea de aprovechar la movida e ir a la costa unos días. Cuando digo ir a la costa, especialmente a mis amigos de Argentina, les parece que vamos a la playa a tomar sol y quizás hasta darnos un chapuzón en el mar. Te cuento mi querido amigo, que la costa de Oregon es muy ventosa y además el agua está casi helada durante todo el año (y te lo puedo asegurar porque siempre se me da por meter un pie para comprobarlo)


Sin embargo tiene otros atractivos que hace que siempre quiera volver. Mi lugar favorito es Cannon Beach, algo más al norte de donde estuvimos y del que te contaré en algún momento.

Fuimos a Coos Bay, a unas 3 horas de Ashland y un lugar completamente nuevo para ambos. Con el tema de la pandemia, para sentirnos más seguros, buscamos pequeñas casas para alquilar donde podamos llevar nuestros ingredientes para preparar la comida. Y yo tengo la suerte de contar con mi chef personal, si hay alguien que cocina como los dioses es mi marido 🙂

Esto fue en casa, el 25 de mayo que preparó la masa para empanadas


Paramos en una casa donde Sue y su esposo (dueños del lugar) vivían en la planta baja y nos preguntaron si queríamos ir a pescar cangrejos, ya que contaban con todo el equipamiento para hacerlo. Si bien es una actividad bastante común por estos lugares, para nosotros fue totalmente novedosa, así que aceptamos. Yo puse una sola condición: que solo iba a tomar fotos, pero me animé a sacar una vez la red, cosa bastante sencilla. Así que esta foto fue un poco en pose 😉

Esta red la saqué yo del agua 🙂
Preparado, listo , YAAA
El gran momento cuando sale la red del agua

La pesca de cangrejos tiene algunas reglas que tenes que cumplir. La primera es que hay que comprar una licencia que varía de precio y cantidad de días de uso dependiendo del estado en donde vivas. Además no se pueden pescar mas de 12 cangrejos por día, los cuales deben ser machos y tener una medida en especial (no hay doble sentido en esto, aunque parezca 🙂 ) y en caso que esto no se cumpla deben volver al agua… aunque cuando salen de la red, no te das una idea lo rápido que se mueven para volver a un lugar seguro.

Sue tomando la medida de los cangrejos que podían pescarse

Otra cosa muy interesante y bella para hacer es recorrer los parques estatales Sunset Bay, Shore Acres y Cape Arago. Cada uno con diferentes atracciones.

Shore Acres tiene unos hermosos jardines con rosas de todo tipo y un bellísimo jardín japonés. Además tiene lugares para sentarse y contemplar desde los acantilados el mar, o utilizar las mesas para hacer un picnic o si estás con ganas de moverte cuenta con unos senderos espectaculares donde mientras vas caminando te encontrás mirando el mar o adentrado en el bosque. Una maravilla!!

Shore Acres
Algunas de las rosas del jardin de Shore Acres
Jardín japonés en Shore Acres

Cape Arago está al final del camino de los otros parques. También se puede caminar y bajar a la playa, ver estrellas de mar (si la marea lo permite), ver a los lobos marinos en las rocas y algo que fue absolutamente inesperado y maravilloso fue ver ballenas las dos tardes que fuimos allí. Un regalo para los ojos que no lo puedo compartir porque en las fotos apenas salían visibles.

Cape Arago primera tarde, como verás no exagero con el tema del viento

En camino de regreso a casa tomamos la Highway 101 que pasa por diferentes ciudades costeras, con unos paisajes que te dejan con la boca abierta. Uno de los puntos fue la playa Heceta la cual, según dicen, hay unos grandes médanos pero cuando nosotros fuimos había tanto viento y niebla que fue imposible ver nada… muy gracioso.

Te dejo al menos la foto del cartel

También hicimos una pequeña parada en Neptune State Park, donde pudimos caminar un poco por la playa y luego continuamos hacia Newport Beach para almorzar.

Neptune, viento y frío en pleno verano 🙂

Después de este lindo y corto paseo volvimos renovados y con algo claro en nuestros pensamientos: que es necesario hacer las cosas que sean posibles para seguir viviendo. Gracias por acompañarme en esta pequeña aventura y espero que te haya gustado tanto como a mí 🙂

Vietnam and Cambodia (Last chapter)

Here I go with the last part of this unforgettable trip that we were lucky to do in February of this so unusual 2020. When the cruise ended, we were taken by minibus to Siem Reap, a city which is in itself interesting but also the closest place to the ruins of Angkor Wat, the most famous ruins in the area, although not the only ones.

On the way there we made a stop at what they called the “happy room” which was nothing more or less than the bathroom 🙂 . There we took the opportunity to take a photo with our guides during the days that we were on the ship, Mr. Huyh from Vietnam and Mr. Smiley from Cambodia, two fantastic guys on all the excursions we took during the trip. I also don’t want to forget Mirko (who I don’t have a photo of) a super fun German who was the host during the cruise. Thanks for making our trip amazing.

These were our wonderful guides on the cruise:  Huyh from Vietnam and Smiley from Cambodia

Once in Siem Reap we separated from the group with whom we had spent the week and continued the journey on our own.
The experience on land was good; we settled in a hotel on the outskirts of the city whose rooms had a certain uniqueness… all the bathrooms were outdoors, not only the part of the shower but also the toilet … a different experience to be sitting “to meditate” and be surrounded by nature 🙂

Another interesting thing was that all the trips we took to the city center were in tuk tuk, so that was very fun and exotic, in fact even our suitcases traveled that way as you see in the photo.

On many turns I seriously thought that we would lose them 🙂

Those who visit the city of Siem Reap probably do so to see the temples such as Angkor Wat and the ones nearby such as Ta Prohm, Preah Khan, Neak Poan, and Banteay Srei, among others.
The history of their construction (like their destruction) is very interesting and, as they were abandoned for many years until their reconstruction came, what struck me powerfully were the trees, as they made their way into the middle of the ruins. The force of nature, really impressive.

I was amazed with the trees

Maybe many years ago you saw the movie Tomb Raider (if you didn’t watch it, don’t waste your time, it’s really bad) but one of these famous trees appears in it … obviously I’m not the only one that caught your attention 😉

One of the must-do visits is to go see the sunrise at Angkor Wat; there we met again with the folks from the cruise, and unfortunately, perhaps because I was half asleep, I did not take any pictures with Eloise, Leyla or Sandie, but we gave each other many hugs, something that seems like a fiction now, since it’s no longer normal to do… How I miss hugs!!

And here are photos of the temples, of the sunrise and us with our guide whose name we can’t quite remember; what I can say is that he did a super professional job, he showed us hidden things inside the temples, he told us the history of the them and also some things about  the Cambodian culture.

Everyone waiting for the sunrise

And a little more of the temples. I loved this image, as I imagined it was a mom sharing a book with her daughter 🙂

And here I show you again the drawings of the temples made by Robyn Diener. Great, right? I’m still in love with her collection :). I also made a collage with one of her drawings and my photo. Yes, I am a big fan.

I see these drawings and I still get emotional
And here I put together the drawing of Robyn with my photo … beautiful, right?

After a few days in Siem Reap we took a plane back to Vietnam to visit the cities of Hoi An (which I loved) and Hue.
Many people told us that Hoi An was super touristy and that perhaps its authenticity has been diluted. For me it was one of my favorite cities: decorated with fabric lanterns of different colors that gave life to the streets, with a huge and chaotic market and with exquisite food.

What do you see? Chaos or a motorcycle and bicycle dance? 😉

Another of the fun things we did was go get custom-made clothes within a day, it was a different experience, very strange, but it is one of the typical things to do in the town.
After two days we decided to go to Hue, a city that I did not like at all. We arrived, and I don’t know if due to the contrast with Hoi An, but I felt overwhelmed and sad. We had a hard time finding a place to have a drink, and I also realized the importance of karaoke in Vietnam. I never thought that I would find karaoke spaces open to the street, side by side, competing for who can play the “music” louder and who could shout more while “singing”. If when reading this you think that I am an old lady because of this comment, you are absolutely right 🙂 . It was a painful experience for the ears.
Having traveled so much with Barnaby made us know just by looking at us that something was not right and that it was time to set course for a new plan. And so we did, we changed plane tickets and went a few more days to Hanoi, the capital of Vietnam, and it was thanks to that that we had the culinary experiences that I told you of in another of my posts.

The trip from Hoi An to Hue, nice, isn’t it?

Our trip to Hanoi in the original plan was to be able to visit Ha Long Bay, where it is recommended to take a boat and spend a few days near those monumental rocks. This allowed us to do some activities such as kayaking, spending a day at the beach, visiting the interior of one of the rocks, which was an amazing experience, and enjoying a few days of relaxation. There we met Barbara and David, a very funny American couple that I hope we can see again when everything improves.

Back in the capital, we started to settle down for a long trip back home. In the taxi on the way to the airport, I took these photos of the traffic, which is still a curiosity for me.

Some photos are blurry but I wanted to show the city in full activity

This was a trip that I enjoyed doubly, as I had told you when I started writing about it, it was not a place that was on my list of favorite destinations, and I am still happy about Barnaby’s insistence to do so. It was very different from a cultural point of view and therefore of enormous learning, the greatest of all is that we should be more grateful for what we have. Remembering the kindness and smiles we had from Vietnamese and Cambodians make my heart happy. As well as the new friends we made around the world (Ilona, Alan, Brian, Sandie, Eloise, Leyla, Ed, Leeanne, David, Peree, Robyn, Chris, Barbara, Sue with whom I keep in virtual contact and who I hope we see again when the pandemic is over).

Returning home

Thank you for joining me once again on this wonderful adventure and again thanks to Barnaby for helping me in the English version.

See you soon

Camboya y Vietnam (Episodio final)

Acá voy con la última parte de este viaje inolvidable que tuvimos la suerte de hacer en febrero de este 2020 tan particular. Cuando terminó el crucero, nos llevaron en un micro hasta Siem Reap, una ciudad en si misma interesante pero que a la vez es el lugar más cercano a las ruinas de Ankor Wat, las más famosas del área, aunque no las únicas.

En camino hacia allí hicimos una parada a lo que ellos llamaban el “happy room” que no era ni más ni menos que el baño 🙂 . Ahí aprovechamos para sacarnos una foto con nuestros guías durante los días que estuvimos en el barco el Señor Huyh de Vietnam y el Señor Smiley de Camboya, dos cracks en todas las excursiones que hicimos durante el paseo. Tampoco quiero olvidarme de Mirko (de quien no tengo foto) un alemán súper divertido que era el anfitrión durante el crucero. Gracias por hacer que nuestro viaje fuera increíble.

Estos fueron nuestros maravillosos guías en el el crucero Huyh de Vietnam y Smiley de Camboya

Una vez en Siem Reap nos separamos del grupo con el que habíamos compartido una semana y continuamos el viaje por nuestra cuenta.

La experiencia en tierra fue buena, nos instalamos en un hotel en las afueras de la ciudad cuyas habitaciones tenían una particularidad … todos los baños estaban al aire libre, no solo la parte de la ducha sino también el inodoro… una experiencia distinta eso de sentarse “a meditar” y estar rodeado de naturaleza 🙂

Y este es el baño…

Otra cosa interesante fue que todos los paseos que realizamos hacia el centro de la ciudad fueron en tuk tuk, así que eso era muy divertido y ex´ótico, de hecho hasta nuestras valijas viajaron de esa manera como ves en la foto.

En varias curvas pensé seriamente que las perdíamos 🙂

Quienes visitaron la ciudad de Siem Reap probablemente lo hicieron para conocer los templos como Angkor Wat y sus alrededores como Ta Prohm, Preah Khan, Neak Poan, Banteay Srei, entre otros.

La historia de las construcciones (como sus destrucciones) son muy interesantes y como estuvieron muchos años abandonados hasta que llegó su reconstrucción, lo que me llamó poderosamente la atención fueron los árboles, como se abrieron paso en el medio de las ruinas. La fuerza de la naturaleza, realmente impresionante.

Quedé maravillada con los árboles

Quizás hace muchos años viste la película Tomb Raider (si no la viste no pierdas el tiempo, es malísima) pero en ella aparece uno de estos famosos árboles… evidentemente no soy la única a la que le llamó la atención 😉

Uno de los paseos obligados es ir a ver la salida del sol en Angkor Wat, allí nos volvimos a encontrar con gente del crucero y lamentablemente, quizás porque estaría medio dormida, no saqué ninguna foto con Eloise, Leyla o Sandie, pero nos dimos unos cuantos abrazos, algo que aunque parezca mentira dejó de ser normal en estos días… Cómo extraño los abrazos!!

Y aquí fotos de los templos, del amanecer y nosotros con nuestro guía del cual tenemos dudas con su nombre, lo que si puedo decir es que hizo un trabajo súper profesional, nos mostró cosas ocultas dentro de los templos, nos contó la historia de los mismos y además algunas cosas de la cultura camboyana.

Todos esperando la salida del sol

Y un poco más de los templos. Me encantó esta imagen que me imaginé que era una mamá compartiendo un libro con su hija 🙂

Y acá te vuelvo a mostrar los dibujos de los templos hechos por Robyn Diener. Geniales, no? Sigo enamorada de su colección 🙂 . Además hice un collage con uno de sus dibujos y mi foto. Si, si soy muy fan.

Veo estos dibujos y me sigo emocionando
Y acá puse juntos el dibujo de Robyn con mi foto… bello, no?

Luego de unos días en Siem Reap tomamos un avión de regreso a Vietnam para visitar las ciudades de Hoi An (la cual amé) y Hue.

Mucha gente nos dijo que Hoi An era súper turística y que quizás lo autóctono estaba diluído. Para mi fue una de mis ciudades preferidas: decorada con farolitos de tela de diferentes colores que le daban muchísima vida a las calles, con un mercado enorme y caótico y con una comida exquisita.

Qué ves? Caos o una danza de motos y bicicletas? 😉

Otra de las cosas divertidas que hicimos fue ir a que nos hagan ropa a medida en el día, fue una experiencia diferente, muy rara, pero era uno de los clásicos del lugar.

Luego de dos días decidimos ir a Hue, una ciudad que no me gustó para nada. Llegamos y no se si por el contraste con Hoi An, me sentí agobiada y triste. Nos costó muchísimo encontrar un lugar para tomar algo, además me di cuenta de la importancia que tiene el karaoke en Vietnam. Nunca pensé que iba a encontrar espacios de karaoke abiertos a la calle, uno al lado del otro, compitiendo por quien ponía la “música” más alta y quien gritaba más mientras “cantaba”. Si al leer esto pens´as que soy una señora mayor por este comentario, tenes toda la razón 🙂 . Fue una experiencia dolorosa para los oídos.

Haber viajado tanto con Barnaby hizo que con solo mirarnos supiéramos que algo no estaba bien y que era momento de poner rumbo hacia un nuevo plan. Y así lo hicimos cambiamos pasajes de avión y nos fuimos unos días más a Hanoi, la capital de Vietnam, y fue gracias a eso que hicimos las experiencias culinarias que te conté en otro de mis posteos.

El camino desde Hoi An a Hue, bonito,no?

Nuestro viaje a Hanoi en el plan original era para poder visitar Ha Long Bay lugar donde lo recomendable es tomar un barco y pasar unos días cerca de esas monumentales rocas. Eso nos permitió hacer algunas actividades como kayak, pasar un día en la playa, visitar el interior de una de las rocas que fue una experiencia alucinante y disfrutar de unos días de relax. Allí conocimos a Barbara y David una pareja americana muy divertida a la que espero que podamos volver a ver cuando todo mejore.

Ya de regreso a la capital, nos empezamos a acomodar para un largo viaje de regreso a casa. En el taxi camino al aeropuerto saqué estas fotos del tránsito que es algo que sigue siendo una curiosidad para mi.

Algunas fotos están movidas pero quería mostrar la ciudad en plena actividad

Este fue un viaje que disfruté doblemente, como te había comentado cuando empecé a escribirlo no era un lugar que estaba dentro de mis destinos preferidos y me sigo alegrando de la insistencia de Barnaby para hacerlo. Fue muy diferente desde lo cultural y por lo tanto de enorme aprendizaje, el mayor de todos es que debemos ser más agradecidos con lo que tenemos. Recordar la amabilidad y sonrisas que tuvimos de vietnamitas y camboyanos me alegran el corazón. Como así también los nuevos amigos que hicimos alrededor del mundo (Ilona, Alan, Brian, Sandie, Eloise, Leyla, Ed, Leeanne, David, Peree, Robyn, Chris, Barbara, Sue con los cuales sigo en contacto en forma virtual y que espero nos volvamos a encontrar cuando pase la pandemia.

Regreso a casa

Gracias por acompañarme nuevamente en esta maravillosa aventura.

Everything has its Side B

First of all I want to thank you for all the greetings and beautiful messages I received on the news of the approval of my residency in the United States. They truly filled my heart with so much love.

My friends Fanny, Val and Cherie sent me congratulations

If you know me and have spent time with me you know that I will tell you about the good things that happen to me but I also like to give some space to the not so good things.  In this article I want to focus on those.  Because life is a movie, but there’s a very wide variety of  cinematographic styles 😉

Something that’s very interesting is that what you think of as normal, when you change your culture, whether it is because you travel or go to live somewhere else, can be not “so normal,” and it is at that moment that errors, misunderstandings and even funny things arise about cultural differences. I am convinced that there’s nothing better than laughing at yourself.

Do I tell them or not? Well, OK 🙂

Here we go. I went to Portland three times before moving there. Those visits were in the summer, in which I relived the majestic skies, extra long days and walks through the forests.
But when we moved, we did it in January, that is, in winter, and I’ll tell you a secret … for these beautiful forests to exist, it takes a lot of rain … daily and constant rain during the months when it is not summer. But this isn’t the worst thing; the sky is constantly gray and the days are extra short (from 8 to 4). So the first weeks were tough; we still went out like always but the feeling of confinement became difficult. I know that some will understand perfectly what I’m talking about. In Buenos Aires (I take this city as an example because it is where I lived) it rains two days in a row and then everyone gets depressed on the third day and obviously everything is canceled until the rain passes. If you did that in Portland, you could never leave your home.

Visiting wineries in Oregon. I ask you not to miss the detail of the color of the skies.

Another topic was English, although with Barnaby it is the language we use to communicate (often with a few words from “rioplatense”, the Spanish of Buenos Aires ¨¨¨¨:) , when you have to go shopping and understand people (rather than speaking because you can say whatever), it was not easy at beginning. At the same time I discovered that there are things that I cannot pronounce or what is worse: I say them wrong. For example, the word “sheet,” which is a sheet, I pronounce as though it were shit, that is, I say “shit.” It made you laugh, didn’t it? I am sure you can imagine the scared face of the sheet salesman when I said the magic word ¨ 🙂 but I found the way because  now I use the word “linen;” it’s not as common but with my accent it’s exotic, someday I will be able to pronounce that other word correctly 😉

Another of my great surprises were the hours of the restaurants and the dinner time in general for everyone around here. With Barnaby, perhaps because we first lived in Buenos Aires, our dinner hours are between 8.30 and 9.30 at night, wherever we are. In the United States, dinners are between 6.30 to 7.30 at the latest, and although it may seem like a lie, it’s something I still can’t get used to. So the restaurants were closed at 9 or at 10 if it was a weekend. Very strange to me.

Fred Armisen, the actor from Portlandia.  If you never saw the show I suggest you watch a few episodes so you understand what this city is all about.

Another thing that I did wrong was to assume that many people spoke Spanish, and there I made two million mistakes, until I understood that the polite way of approaching the topic was to ask if the person spoke Spanish like I do, or “como yo” (“yo” is pronounced like “show” in Buenos Aires, rather than “yo”). Once a very nice young man from a burger place said to me in Spanish: “not like you ma’am, but I do speak Spanish.” I loved the answer and it made me die of laughter.

Let’s move on to the area of driving and traffic. Although I had driven for many years, to drive here was like a new beginning since the way one drives in Argentina, at times completely crazy, is not correct here, and if you were to drive that way here, you’d have a ticket as soon as you started the car. As an anecdote, the first time I drove and came to a STOP sign I asked Barnaby if you really had to stop (the answer is yes). Another new thing was making left turns from a two-way street without a  traffic light; at first I was terrified and I just didn’t do it, but I came to understand that people wait their turn and everything flows OK. Once I was not sure whether I could turn, and I waited a few minutes trying to make a decision.  There were a few cars behind me and none of those folks thought to honk their horn; it was a totally different experience 🙂 . The horn is used here only to give notice of something, although I am not a “honker” I learned that here it is not appropriate to honk at any time, nor to stick my head out the window to let an insult fly… Here’s another one: you have to yield to pedestrians ALWAYS, basically because if you don’t, you’re going to pay a huge fine.

I feel very safe driving 😉

And finally I’ll tell you two of the remaining differences in the way that Argentines greet one another (at least we had done so until now, I don’t know how it will be in the future). I realized that personal space here was very important, and as soon as someone was too close to you, they apologized. The first months I lived here I was always too close to everyone. Kissing acquaintances and strangers on the cheek, by way of greeting, was something I had to get out of my code of ceremony and protocol 😉 . I’ll tell you two anecdotes, starting with the bad one. Barnaby introduced me to his neighbor Barbara while she was in her car on her way out of the driveway; instead of shaking hands, which is the way to greet someone, I put my head in the window to kiss her on the cheek. I think the lady is still trembling with fear. A good way to start my socialization to the neighborhood.

The good anecdote is that during that time I got a small piercing, in my ear (I clarify so that you don’t think I would get a nose piercing or something strange) and the boy who did the work would not stop sweating although the place was super cold. I appreciated that I was in the United States  so I did not have to kiss him goodbye 🙂

Thanks for joining me and having a laugh with (and at) me and of course thanks to Barnaby for helping me in the English version.

Todo tiene su lado B

Antes que nada quiero agradecer todos los saludos y hermosos mensajes que recibí luego de comentar la noticia de la aprobación de mi residencia en Estados Unidos. La verdad es que me llenaron el corazón con tanto afecto.

Mis amigas Fanny, Val y Cherie mandándome felicitaciones

Si me conoces y compartiste experiencias conmigo sabes que sobre las cosas que me pasaron te voy a contar lo bueno pero también me gusta darle espacio a las cosas no tan buenas. Y quise hacer este artículo centrándome en ellas. Porque la vida es de película pero la variedad cinematográfica es muy amplia 🙂

Hay algo muy interesante y es que lo que uno vive como normal cuando cambia de cultura, ya sea porque viaja o se va a vivir a otro lado, no es “tan normal” y es en ese momento donde vienen los errores, malos entendidos y por qué no, las cosas graciosas de las diferencias culturales. Soy una convencida no hay nada mejor que reírse de uno mismo.

Les cuento o no les cuento? Bueno, si 🙂

Acá vamos. Fui a Portland tres veces antes de mudarme. Esas visitas fueron en verano con lo cual volví a vivir lo de los cielos majestuosos, días extra largos y disfrutar de las caminatas por los bosques.

Pero cuando nos mudamos lo hicimos en enero, o sea en invierno, y te cuento un secreto…para que esos preciosos bosques existan se necesita mucha lluvia… lluvia diaria y constante durante los meses en los cuales no es verano. Pero esto no sería lo peor sino que el cielo está constantemente gris y los días son extra cortos (de 8 a 4) Así que los primeros tiempos fueron duros, salíamos igual pero la sensación de encierro se hizo difícil. Se que algunos van a entender perfectamente lo que describo. En Buenos Aires (pongo de ejemplo esta ciudad porque es donde viví) llueve dos días seguidos y para empezar todo el mundo está deprimido al tercer día y obviamente todo se cancela hasta que pase la lluvia. Si uno hiciera eso por estos lugares no podría salir nunca de su casa.

Paseando por bodegas en Oregon. Te pido que no te pierdas el detalle del color del cielo

Otro tema fue el inglés, si bien con Barnaby es el idioma que usamos para comunicarnos (muchas veces con palabras del español rioplatense 😉 ) tener que ir a hacer compras y entender (más que hablar porque uno puede decir cualquier cosa) no fue sencillo al principio. Al mismo tiempo descubrí que hay cosas que no puedo pronunciar o lo que es peor: las digo mal. Por ejemplo la palabra sábana que es sheet yo la pronuncio como diciendo mierda o sea que digo shit. Te causó gracia, no? Estoy segura que te imaginaste la cara de espanto del vendedor de sábanas cuando dije la palabra mágica 😉 igual le encontré la vuelta ahora uso la palabra linen, no se usa mucho pero con mi acento queda exótica, algún día podré pronunciar la otra correctamente 🙂

Otra de mis grandes sorpresas fueron los horarios de los restaurantes y la hora de la cena en general de todos por acá. Con Barnaby, quizás porque primero vivimos en Buenos Aires, nuestro horario para cenar es entre las 8.30 a 9.30 de la noche estemos donde estemos. En Estados Unidos la cenas son entre las 6.30 a 7.30 como muy tarde, y aunque te parezca mentira es algo a lo que aún no puedo acostumbrarme. Con lo cual los restaurantes a las 9 estaban cerrados o a las 10 si era fin de semana. Muy raro para mi.

Este es Fred Armisen el actor de Portlandia, si nunca viste el show te invito a que mires unos capítulos para que entiendas de que va esta ciudad

Otra de las cosas que hice mal fue asumir que mucha gente hablaba español y ahí me mandé dos millones de macanas, hasta que entendí que la manera educada de aproximación era preguntar si esa persona hablaba español como shoooo (forma en que los rioplatenses pronunciamos yo) y un joven muy amable de un local de hamburguesas me dijo: como usted no señora, pero hablo español. Me encantó la respuesta y me hizo morir de risa.

Vamos al tema de transito y manejo por esta zona. Si bien había manejado por muchos años hacerlo acá fue como un nuevo comienzo ya que la forma, por momentos desaforada, con la que se maneja en Argentina acá no es la correcta y tendrías una multa apenas pongas el auto en marcha. Como anécdota te cuento que la primera vez que manejé, frente a una señal de STOP le pregunté a Barnaby si realmente tenía que parar (la respuesta es si). Otra fue girar a la izquierda en avenidas doble mano y sin semáforo, al principio estaba aterrada y no lo hacía pero entendí que la gente espera su turno y todo fluye. Una vez no estaba segura en una calle hacia donde girar y me quedé unos minutos tratando de tomar una decisión.Tenía unos autos atrás y a ninguno se le ocurrió tocar la bocina, fue una experiencia totalmente diferente 🙂 . La bocina se usa solamente para dar aviso de algo, si bien no soy “bocinera” aprendí que acá no corresponde tocarla en cualquier momento, y tampoco sacar la cabeza por la ventanilla para insultar…. Acá va otra: tenes que ceder el paso al peatón SIEMPRE, básicamente porque si no lo haces, vas a pagar una enorme multa .

Me siento muy segura manejando 🙂

Y para el final te cuento dos de las destacadas que tuvieron que ver con la manera de aproximarnos (que teníamos, no se cómo será en el futuro) los argentinos. Me di cuenta que el espacio entre personas acá era muy importante y apenas alguien estaba demasiado cerca tuyo, te pedían disculpas. Los primeros meses lo viví haciendo porque siempre estaba demasiado cerca de todo el mundo. El besar a conocidos y desconocidos, a modo de saludo, fue algo que tuve que sacar de mi código de ceremonial y protocolo 😉 .Te cuento dos anécdotas, empiezo por la mala. Barnaby me presentó a su vecina Barbara mientras ella estaba en su auto lista para salir, yo en lugar de darle la mano, que era la manera de saludarse acá metí la cabeza por la ventanilla para darle un beso. Creo que la señora todavía está temblando de miedo. Buena manera de arrancar mi socialización por el barrio.

La buena es que en ese período me puse un pequeño piercing en mi oreja (aclaro para que no pienses que me perfore la nariz o algo raro) y el chico que hizo el trabajo no paraba de sudar aunque el lugar estaba helado. Agradecí que esto pasó en Estados Unidos ya que no tuve que darle un beso de despedida 🙂

Gracias por acompañarme y reírte un rato conmigo.